viernes, 16 de septiembre de 2022

Jhumpa Lahiri / En primavera

Ilustración de Pierre Mornet

Jhumpa Lahiri
EN PRIMAVERA

En primavera sufro; la estación no me estimula, la encuentro agotadora. La nueva luz me aturde, la naturaleza fulminante me hace sufrir, el aire cargado de polen me irrita los ojos. Todas las mañanas necesito una pastilla para mitigar las alergias, pero me da somnolencia. Me entra modorra, no hay modo de concentrarme, y a la hora del almuerzo solo tengo ganas de irme a la cama. De día sudo y por la noche me muero de frío. No existen zapatos adecuados para esta época caprichosa del año.

Todas las huellas amargas de mi vida están relacionadas con la primavera. Todos los golpes duros. Por eso me acongojan el verde intenso de los árboles, los primeros melocotones en el mercado, las faldas acampanadas y ligeras que llevan las mujeres de mi barrio. Estas cosas me remiten a pérdidas, traiciones, decepciones. Me molesta despertarme y sentirme empujada inevitablemente hacia delante. Pero hoy es sábado y no tengo que salir. Qué gozada despertar y no levantarse.




sábado, 10 de septiembre de 2022

Peter Straub / Narciso


Caravaggio

Peter Straub
NARCISO

Narciso, contemplando su imagen en el estanque, lloró. Un amigo que pasaba por allí lo vio y le preguntó: "Narciso, ¿por qué lloras?". "Porque mi rostro ha cambiado", dijo Narciso. "¿Lloras porque te haces mayor?" "No. Veo que ya no soy inocente. Me he contemplado a mí mismo durante mucho tiempo, y así he desgastado mi inocencia".

Peter Straub, Fantasmas



Roberto Ferri

NARCISSUS
by Peter Straub

Narcissus, gazing at his image in the pool, wept. A friend passing by saw him and asked, “Narcissus, why do you weep?” “Because my face has changed,” Narcissus said. “Do you cry because you grow older?” “No. I see that I am no longer innocent. I have been gazing at myself long and long, and so doing have worn out my innocence.”

Peter Straub, Ghost Story


miércoles, 31 de agosto de 2022

Triunfo Arciniegas / La sorpresa

 




Triunfo Arciniegas
LA SORPRESA


Me dan de alta porque apenas tengo unos rasguños. Paso desapercibido entre los periodistas y la multitud de curiosos. Repiten el nombre de una actriz de telenovelas. No tengo ni debo reclamar equipaje alguno. Como el viaje surgió de improviso, para cerrar un negocio, no avisé a nadie en casa y en el aeropuerto, según me entero ahora, escribí mal el número de Elisa. Es decir, no saben nada del accidente, y mejor así, se evitaron el susto. Vuelvo a casa en autobús, no quiero tentar la suerte aunque me siento en estado de gracia, pero la dicha se me acaba cuando Elisa señala mi nombre, y mi foto, en la lista de muertos, y los niños no dejan de gritar.


31 de agosto de 2022




jueves, 18 de agosto de 2022

Triunfo Arciniegas / Penélope


Triunfo Arciniegas
PENÉLOPE

Pasaba el día en la bañera, como una sirena, aliviando el ardor e imaginando los tapices que tejería en otra vida, y la noche, con los pretendientes.

14 de agosto de 2022



martes, 12 de julio de 2022

José de la Colina / La temible magia del olvido

 



José de la Colina
LA TEMIBLE MAGIA DEL OLVIDO

—No existirás ya más para mí ni para nadie —dijo la ofendida Luisa a Pedro—. Te olvidaré tan intensamente que dejarás de existir.
Y lo olvidó tan intensamente que Pedro ya no existió más.
Pero, como Luisa ya era solamente un recuerdo de Pedro, a su vez desapareció del mundo.



 


martes, 28 de junio de 2022

José de la Colina / De la desaparición de los músicos

 

Yellow Guitar Man 2018
by John Byrne


José de la Colina
DE LA DESAPARICIÓN DE MÚSICOS

El guitarrista desprevenido, mientras en las cuerdas sus dedos ejercían un bello dedear que lo tenía embelesado, se inclinó tanto hacia la negra boca, o negro agujero umbilical del instrumento, que perdió el equilibrio y cayó allí como en un pozo, y si al principio se asustó, luego poco a poco se halló a gusto, deleitado con la melodía que otro, ¿quién?, alla fuera continuaba dedeando.


sábado, 25 de junio de 2022

José de la Colina / Una mecenas



José de la Colina
Una mecenas
La hermosa y sensual señora se acostaba con los jóvenes escritores nacionales para mejorar la calidad de la nueva literatura erótica mexicana.

martes, 21 de junio de 2022

domingo, 19 de junio de 2022

Triunfo Arciniegas / El burro poeta


Triunfo Arciniegas 
EL BURRO POETA

Había una vez un burro que escribía poesía. Era pobre, como la mayoría de los poetas. Su poesía no alcanzaba las alturas de otros, pero de todos modos sus libros se vendían y más de uno memorizaba sus versos.

Le decían cosas bonitas y el burro se sentía halagado.

-Soy poeta -se decía el burro, y casi levitaba.

“Si bien como burro es poeta, como poeta es un burro”, escribió en un periódico uno de sus más feroces críticos. Por suerte, el burro no leía los periódicos ni frecuentaba los cocteles de la envidia, y como todos, se consideraba un gran poeta que merecía más fama y reconocimiento.

Seguía en la pobreza, cumpliendo la triste sentencia: al pobre y al feo todo se le va en deseo. Aunque le advirtieron que no coqueteara con el poder, envió un par de libros al león, famoso por su crueldad y su erudición. Tal vez se imaginó como ministro de cultura. Pobre. Era poeta, pero seguía siendo burro. Algo de razón tenían los críticos.

Tan pronto recibió la invitación del palacio, el burro acudió ilusionado, con el borrador de un discurso en la memoria.

-Quiero tener tu mirada -dijo el león.

Y lo devoró.

17 de junio de 2022


lunes, 6 de junio de 2022

Triunfo Arciniegas / Sangre

 




Triunfo Arciniegas
SANGRE
De niño me enviaban por sangre al matadero municipal. "Ve por el pichón", decía mi madre. Aún me persigue el ojo desorbitado de la bestia recién acuchillada, maniatada, tendida sobre el piso mojado. La sangre, espumosa y brillante, se coagulaba con prontitud en la jarra. Una vez cocida, mi madre la mezclaba con el arroz, y comíamos nuestro manjar de pobres en silencio, casi siempre sin papá, que bebía hasta caer rendido en alguna cantina.

Triunfo Arciniegas / La luna y la gardenia

Muertas de amor



jueves, 26 de mayo de 2022

Triunfo Arciniegas / Gritos

 



Triunfo Arciniegas
GRITOS

La hija del doctor Malaver prefirió gritar en otros lugares: una pensión, el apartamento de un amigo, un auto. Su vientre se hinchó de tantos gritos. Lucas Malerba, con razón, no se hizo responsable. Últimamente la muchacha gritaba con quien fuera y donde fuera. Hasta se dijo que entretuvo con su lengua a dos negros debajo de una mesa en el bar de Osiris. Cosas así se murmuraban en las paredes y, con dibujos demasiado explícitos, en los baños públicos. Alguien le oyó a la hija del doctor Malaver la historia de una mano peluda que la asustaba por las noches. La pobre amanecía con los pelos en la boca. Escupía, vomitaba, maldecía. En su honor se compuso una canción obscena sobre los placeres de la mano. El doctor Malaver hizo borrar de las paredes los letreros que la hicieron famosa y la envió de vacaciones a Cartagena, donde su ansiedad no encontró alivio. Según se supo, diversas manos la enloquecieron. Después del parto, la encontraron desnuda en la playa, con su dedo pulgar en la boca. No recordaba ni su propio nombre.

Triunfo Arciniegas / La mano en el bosque
Muertas de amor




jueves, 14 de abril de 2022

Yeilén Delgado / La carta



Yeilén Delgado
LA CARTA

Tengo comprimido el estómago y se me nublan los ojos. Conozco poco a este hombre; una vez al mes cobra la suscripción del periódico y la cuenta del teléfono, el resto de los días lanza el diario desde su bicicleta. Cuando estoy en casa, escucho el golpe contra la puerta de vidrio. Hoy mira mi rostro por primera vez, sonríe, las palabras se le atropellan mientras cuenta lo arduo de andar en pedales bajo el sol y de mojarse algunas veces por la lluvia inesperada. Siento la sangre espesa. No le respondo. No entiendo por qué no cumple de una vez con su tarea. Se sabe animal en extinción y alarga este momento. No había notado antes las arrugas de su cara, una cara antigua, que no pega con el cuerpo ágil. No me molesta lo de “periodiquero”, que le digan a uno cartero cuando solo reparte la prensa y algunos giros casi suena a burla, dice. Quiero gritarle, ser grosera, me quedo callada. No tengo más fuerzas que las que utilizo en mirar entre sus manos. Me empiezan a doler las piernas y él sigue el monólogo, tan animado que dudo: tal vez le esté respondiendo sin percatarme. No. Callo, estoy segura. Él vacila un poco más, mira el sobre, lo palpa, lo huele. Ya nadie las recibe, es como ir al pasado, ¿no le parece, señora? Estúpido, pienso, y no se la arrebato. Espero a que me la dé. Tiendo los dedos rígidos. Toco el papel y me dan unas ganas tristes de llorar. El cartero habla todavía, aunque ya va en retirada con su cajón repleto de periódicos. No me dejes sola, quiero suplicarle. Se aleja encorvado sobre el manubrio. Quedo aquí, en el portal, con la puerta entreabierta. Si entro tendré que rasgar el sobre, leer, enterarme.


Yeilén Delgado.

Graduada del Curso de Técnicas Narrativas del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Miembro de la Asociación Hermanos Saiz y de la Unión de Periodistas de Cuba. Premio Portus Patris 2021 de Narrativa. Ganó el Concurso Nacional de Poesía Delia Carreras y el Concurso Provincial de Cuento para Adultos Victoria de Girón. Sus versos han aparecido en la revista Matanzas y en las antologías Poetas en Matanzas VII (Ediciones Matanzas, 2015) y Versos en el horizonte de la Isla. Poesía Cubana Contemporánea (Fondo Editorial de San Bernardo, Chile, 2016). Ediciones Vigía publicó sus poemas en la plaquette Radar (2016).





lunes, 11 de abril de 2022

Roque Grillo / La cenicienta

Matisse


La cenicienta
Roque Grillo

Esperó hasta que el ruido del carruaje de sus hermanas se perdió en la noche. No volverían en horas. Apagó las velas, tendió la vieja piel de oso frente al fogón que aún estaba caliente y robó —como cada semana— una botella del mejor vino de la bodega señorial. Recién entonces, dejó entrar a su amante.

martes, 29 de marzo de 2022

Triunfo Arciniegas / Sastres perros

 




Triunfo Arciniegas
SASTRES PERROS

En medio del desfile, los sastres corren con hilo y aguja a remediar los descosidos del traje del tirano, que suele espantarlos a patadas, sin dejar de abrir los brazos al público enloquecido.

25 de marzo de 2022


martes, 22 de marzo de 2022

Anna Starobinets / El escarabajo





Anna Starobinets
EL ESCARABAJO


Absorta, la niña hurga algo que está en la mesa con un trozo de cristal verde. A su derecha hay un tarro sucio de mayonesa, por cuyo fondo se arrastran lombrices de tierra, escarabajos de color naranja y negro, y un enorme sanjuanero.
Saca un escarabajo del tarro y lo pone panza arriba encima de la mesa. Tiene las manos sucias y regordetas, y mugre por debajo de las uñas. Sacando la lengua fruto de la tensión, corta el insecto en dos a lo largo de la panza con el cristal.
—Pero ¿no ves qué has hecho? —le digo—. Has matado al escarabajo. Su mamá va a ponerse muy triste.
Me quito las gafas oscuras y la miro a los ojos. Con tristeza y un poco de reproche. Por fin, su rostro se arruga en un puchero. Las lágrimas gotean en la mesa. Frunce los ojos.
—¿Sabes qué puedes hacer para que su mamá te perdone? —le digo.
—¿Qué?
—Tragarte el cristal.

Anna Starobinets
Una edad difícil




domingo, 20 de marzo de 2022

Liudmila Ulítskaya / Descubrimientos



Liudmila Ulítskaya
DESCUBRIMIENTOS

Un día, mientras jugaba con los dedos y los labios de su amigo Borís, por cuya casa había pasado a copiar los deberes de matemáticas, Tania descubrió un objeto que no le pertenecía y que le interesó vivamente. A esa hora de la tarde, la puerta de la habitación de los padres de Borís se había quedado entreabierta y la ancha rendija luminosa con las dos sombras grandes frente al televisor parecían también formar parte de un juego, cuyas reglas observaban a la perfección, intercambiando réplicas que no tenían nada que ver con lo que estaba pasando. Aunque la sesión había comenzado con un cruce inocente e infantil de preguntas: «¿Lo has probado ya?», «¿Y tú?»; seguido de una proposición de Tániechka, que nunca había conocido una negativa: «¿Lo probamos?», la susodicha sesión acabó con una breve introducción, en el sentido literal y figurado de la palabra, del nuevo objeto de estudio.

En el momento culminante, desde la habitación vecina llegó una invitación intempestiva para ir a cenar y la continuación de la experiencia tuvo que ser postergada a un momento más apropiado.

Los siguientes encuentros tuvieron lugar sin presencia de los padres. Para Tania, lo más fascinante era la nueva conciencia del propio cuerpo. Descubrió que cada parte -los dedos, el pecho, el vientre, la espalda- estaba dotada de una sensibilidad diferente al contacto, que le permitía acceder a toda clase de sensaciones deliciosas, y esta experimentación compartida les proporcionó a ambos una fuente de placer inagotable.

El chico, un flacucho pecoso con unos enormes dientes salidos y boqueras en los labios, manifestó también un talento extraordinario, y en el curso de dos meses los jóvenes experimentadores, aplicándose con pasión desde las tres a las seis y media de la tarde, es decir hasta la hora en que volvían a casa los padres de Borís, asimilaron a la perfección todo el aspecto mecánico del amor, sin experimentar en el proceso la más mínima emoción que traspasara los límites de una colaboración práctica y amistosa.

Después surgió un conflicto entre los dos, se podría decir que de carácter profesional: Tania le cogió a Borís un cuaderno de geometría y lo perdió. Luego se lo comunicó muy despreocupada, sin pedirle disculpas siquiera. Borís, que era un chico meticuloso e incluso maniático, se lo tomó a la tremenda, no tanto por la pérdida del cuaderno en sí como por la total incapacidad de Tania para comprender la inconveniencia de su conducta. Ella lo tildó de pelmazo, él de mal bicho. Riñeron.


Ludmila Ulítskaya / Soniechka





viernes, 18 de marzo de 2022

Triunfo Arciniegas / Promesas



Francis Bacon


Triunfo Arciniegas
PROMESAS


Los pobres saltaron enloquecidos cuando el político les prometió la luna.

"Además de tierras y ríos de miel, nos ofrece la luna", se dijeron, conmovidos, al borde de las lágrimas. "Qué hombre tan visionario, tan audaz, el Mesías anunciado por las Sagradas Escrituras. Alabado sea el Señor. Y que se le caiga la lengua al que diga lo contrario."

Pero no hubo tales tierras ni ríos de miel ni luna, sino un tirano atornillado al poder.

No hubo sino miseria y desolación.

Los pobres, como perros muertos de sed en tierra ajena, le aullaron a la luna el resto de sus vidas.


16 de marzo de 2022

martes, 8 de marzo de 2022

Triunfo Arciniegas / Breve historia del apocalipsis





Triunfo Arciniegas
BREVE HISTORIA DEL APOCALIPSIS

Hitler y Stalin fornicaron, enredando sus húmedos bigotes, y engendraron a Putin. "Qué bella criatura hemos parido", se dijeron, extasiados.

4 de marzo de 2022



miércoles, 2 de marzo de 2022

Isaak Bábel / Venganza




Isaak Bábel
VENGANZA

Me abro paso hacia Leschniuf, donde se encuentra el estado mayor de nuestra división. Mi acompañante es el joven cosaco Prischchepa, vagabundo impenitente, comunista expulsado del que nacerá un contrarrevolucionario, un adicto de la sífilis y un embustero simpático. Lleva un capote grosella de paño ligero y un baschlyk de pluma que le cae hasta la espalda. En el camino me habla de él. Jamás olvidaré su historia.

Hace un año Prischchepa desertó de los blancos. Éstos, en venganza, tomaron a sus padres de rehenes y los asesinaron. Los vecinos cargaron con todos los bienes paternos. Cuando los blancos fueron expulsados de Kuban, Prischchepa volvió al pueblo natal.

Era una mañana, antes de la salida del sol. El aire tenía la acidez cálida del sueño de los campesinos. Prischchepa cogió un carro militar y recorrió el pueblo buscando gramófonos robados, cubas de kvass y los pañuelos bordados por su madre. Pasaba por la calle con un capote de paño negro y su sable curvo al cinto. El carro le seguía lentamente. Prischchepa iba de un vecino a otro, y sus suelas dejaban una huella sangrienta. En todas las isbas donde el cosaco encontró cosas de su madre o pipas de su padre, dejó viejas asesinadas, perros colgados encima de los pozos, iconos manchados con porquería. Los habitantes del pueblo fumaban sus pipas y seguían con turbia mirada el camino de Prischchepa. Los jóvenes cosacos huían a la estepa y contaban las víctimas. La suma iba creciendo; sin embargo, el pueblo callaba. Cuando Prischchepa terminó, volvió a la vacía casa paterna; allí colocó los muebles recuperados como los recordaba de su niñez, y mandó a buscar vodka. Se encerró en la isba, bebió dos días y dos noches, cantó, lloró y golpeó la mesa con el sable. La tercera noche el pueblo vio humo sobre la isba de Prischchepa. Achicharrado, deshecho, sin poder mover apenas las piernas, sacó la vaca del establo, le apuntó con el revólver al hocico y disparó. La tierra humeaba bajo él; un anillo de fuego azul salía por la chimenea y se desvanecía; en el establo se oía el bramido de los bueyes abandonados. El incendio resplandecía como un domingo. Prischchepa desató el caballo, saltó a la silla, se arrancó un mechón de pelos, los arrojó al fuego y se alejó al galope.

Isaak Bábel
Caballería roja


lunes, 28 de febrero de 2022

Isaak Bábel / El cementerio de Kosin

 


Isaak Bábel
EL CEMENTERIO DE KOSIN

El cementerio de una pequeña ciudad judía: Assyria. Y el misterioso umbral del Oriente en los campos volinios, plagados de cizaña…

Piedras grises talladas, con inscripciones de trescientos años. Relieves toscos cincelados en el granito. Un pez y un cordero sobre una calavera. Rabinos con gorros de piel. Las caderas estrechas de los rabinos están ceñidas con correas. Y bajo sus rostros ciegos se retuerce la línea de piedra de sus barbas ondulantes. A un lado, debajo de una encina partida por un rayo, la cúpula funeraria del rabino Asriel, a quien mataron los cosacos de Bogdan Chmelnitski. Cuatro generaciones yacen en esa sepultura, miserable como la choza del aguador. En la lápida, enverdecida de musgo, se entona una plegaria beduina y palabrera:

Asriel, hijo de Chanaías, labio de Jehová.

Elías, hijo de Asriel, cerebro que recogió el desafío con el olvido.

Wolf, hijo de Elías, príncipe que fuiste arrebatado a la Tora en la decimonovena primavera.

Jehuda, hijo de Wolf, rabino de Cracovia y de Praga.

¡Oh Muerte, oh ladrona codiciosa y voraz! ¿Por qué no nos perdonaste siquiera una vez?

Isaak Bábel
Caballería roja

jueves, 24 de febrero de 2022

Raúl Brasca / Perplejidad




Raúl Brasca
PERPLEJIDAD

a Guillermo Martínez

La cierva pasta con sus crías. El león se arroja sobre la cierva, que logra huir. El cazador sorprende al león y a la cierva en su carrera y prepara el fusil. Piensa: si mato al león tendré un buen trofeo, pero si mato a la cierva tendré trofeo y podré comerme su exquisita pata a la cazadora.


De golpe, algo ha sobrecogido a la cierva. Piensa: si el león no me alcanza ¿volverá y se comerá a mis hijos?. Precisamente el león está pensando: ¿para qué me canso con la madre cuando, sin ningún esfuerzo, podría comerme a las crías?

Cierva, león y cazador se han detenido simultáneamente. Desconcertados, se miran. No saben que, por una coincidencia sumamente improbable, participan de un instante de perplejidad universal. Peces suspendidos a media agua, aves quietas como colgadas del cielo, todo ser animado que habita sobre la Tierra duda sin atinar a hacer un movimiento.

Es el único, brevísimo hueco que se ha producido en la historia del mundo. Con el disparo del cazador se reanuda la vida.


Las aguas madres
Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1994




miércoles, 16 de febrero de 2022

Tony de Mello / La fruta

 


Tony de Mello
LA FRUTA

En cierta ocasión se quejaba un discípulo a su maestro: «Siempre nos cuentas historias, pero nunca nos revelas su significado». El maestro le replicó: «¿Te gustaría que alguien te ofreciera fruta y la masticara antes de dártela?»

viernes, 11 de febrero de 2022

Triunfo Arciniegas / El rey tuerto




Triunfo Arciniegas
EL REY TUERTO

La gente se rendía ante el rey calvo, tuerto, borracho y lujurioso, y si alguien se atrevía a señalar su fealdad o cuestionar alguno de sus mandatos, de inmediato le cortaban la cabeza y la clavaban en una estaca. Con el resto alimentaban a las fieras.

La gente aplaudía los discursos aunque el rey apareciera en el balcón borracho o desnudo o con dos o tres de sus mujerzuelas. A todos les parecía sabio y gracioso. Una le sostenía la corona y otra el cetro o lo que fuera, y la última le secaba el sudor con un pañuelo.

Un ojo, un solo ojo, adornaba la puerta del palacio.

"El ojo de Dios", consideraron los más estúpidos. El ojo que todo lo ve y todo lo sabe. El ojo que no duerme. El ojo que fornica. Ojo y Dios se confundieron.

La gente se tapaba un ojo con un parche negro y escondía su melena o simplemente se rasuraba en señal de respeto, y en sus oraciones agradecía que el rey no fuese cojo o manco.

Nadie merecía ser más que el rey.

"No merecemos ni aire que respiramos", dijeron los imbéciles. "Patria o muerte", rezaron, con el ojo cerrado.

El terror dominaba el reino.

Las cabezas clavadas en las estacas y las banderas rojas, con el ojo en el centro, bordeaban el sendero al palacio.

Nubes de moscas ensombrecían el paisaje hasta que el sol resecaba las cabezas.

El viento gemía, arrastraba el polvo de los caminos y desgarraba las banderas.

De noche, los gemidos del viento se mezclaban con el alboroto del palacio y el clamor de los torturados de los calabozos.

La gente, la misma que antes celebró las borracheras y los desmanes del tirano, sellaba puertas y ventanas, muerta de miedo.

Las fieras patrullaban las calles.

11 de febrero de 2022



miércoles, 9 de febrero de 2022

Abdulrazak Gurnah / Hombres-lobo


 



Abdulrazak Gurnah
Hombres-lobo


Hay lobos y chacales que roban bebés y los crían como bestias, alimentándolos con pecho de perro y carne regurgitada. Les enseñan a hablar su lenguaje y a cazar. Cuando son mayores, hacen que se apareen con ellos para engendrar hombres-lobo que viven en lo más profundo de la selva y sólo comen carne podrida. También comen carne humana, pero sólo de aquellos por quienes no se había rezado tras su muerte.