jueves, 10 de junio de 2021

José Emilio Pacheco / El asesinato de Lincoln


José Emilio Pacheco
El asesinato de Lincoln

El 14 de Abril de 1865, en el teatro Ford de Washington, el presidente Lincoln asistía al estreno de una ficción política llamada The Murder of Abraham Lincoln. El escenario del teatro Ford representaba al teatro Ford con todo y plateas, palcos, foso de la orquesta, y, desde luego, escenario donde se desarrollaba una ficción política llamada The Murder of Abraham Lincoln.

A punto de terminar la obra, el actor John Wilkis Booth, que hacía el papel de John Wilkis Booth, abrió la puerta del palco a la derecha del proscenio y miró a los actores que impresionaban al presidente, a la señora Lincoln, al Mayor Rathbone y a su novia. John Wilkis Booth sacó una pistola marca Derringer y disparó una bala que él supo de salva. El actor que encarnaba a Lincoln se desplomó herido de muerte. John Wilkis Booth se preguntó quién le había hecho esa broma pesada. Trató de huir. Se interpuso el mayor Rathbone. John Wilkis Booth lo hirió con un puñal y salió del palco.

En el Teatro Ford se produjo una confusión total. El público ya estaba muy desconcertado por la obra tan extraña que habían puesto. Abraham Lincoln aprovechó la oportunidad para desaparecer. Quedó en la historia como el emancipador de los esclavos, el hombre que hizo la guerra para liberar a los negros, no por los intereses comerciales del norte industrial contra el sur agrícola.

Ya casi a fines del siglo XIX Lincoln se reía mucho contando esta historia, oculto y viejísimo en su plantación de Fairfax County, Virginia, muy cerca de Washington. Decía que sólo un gobernante asesinado puede preservar su gloria y que si es posible impugnar su genio político nadie nunca podría —si lo supiera— restarle méritos como dramaturgo y director escénico.

domingo, 6 de junio de 2021

Triunfo Arciniegas / Ficción


Triunfo Arciniegas
FICCIÓN

En un país de cuyo nombre no quiero acordarme un moribundo que se dirigía al hospital se encontró con unos hombres que peleaban por una vida mejor. Habían bloqueado el camino con llantas, piedras, palos y alambre de púas, y no le permitieron el paso. "Patria o muerte", gritaron. Combatientes e inflexibles, fieles a sus principios e inmunes a las súplicas, se negaron a mover la barricada, y el hombre murió. "De todas maneras se iba morir", dijo otro y siguieron gritando.

La historia no aclara si los hombres lograron su propósito. Tarde o temprano todos murieron. El camino fue abandonado. La maleza cubrió lo cubrió de tal manera que hasta se duda de su existencia.

Algunos manifiestan que esta historia nunca sucedió.

6 de junio de 2021

martes, 1 de junio de 2021

Lydia Davis / Pelo de perro

 


Lydia Davis
Pelo de perro

El perro se ha ido. Lo echamos de menos. Cuando suena el timbre, nadie ladra. Cuando volvemos tarde a casa, no hay nadie esperándonos. Seguimos encontrándonos pelos blancos aquí y allí por toda la casa y en nuestra ropa. Los recogemos. Deberíamos tirarlos. Pero es lo único que nos queda de él. No los tiramos. Tenemos la esperanza de que si recogemos suficiente pelo, seremos capaces de recomponer al perro.




viernes, 28 de mayo de 2021

Eduardo Berti / Una criatura del pasado




Eduardo Berti
UNA CRIATURA DEL PASADO

El bisabuelo de mi amiga T., al cumplir los noventa y cinco años, empezó a hablar en pretérito. Decía “fui al baño”, se incorporaba e iba. Decía “me fui a dormir”, se incorporaba e iba derecho a la cama. El anciano, afirma mi amiga, había cobrado entera conciencia de que no era sino “una criatura perteneciente al pasado”.



jueves, 27 de mayo de 2021

Antología hispanoamericana de microficción "En pequeño formato"

 


AUTORES SELECCIONADOS PARA INTEGRAR LA ANTOLOGÍA HISPANOAMERICANA DE MICROFICCIÓN “EN PEQUEÑO FORMATO”

La Editorial Digital EOS VILLA tiene el gusto de informar (atento lo dispuesto en las bases-reglamento y finalizado el trabajo del jurado designado para tal fin, compuesto por los escritores Hugo Patuto, Mónica Scaldaferro, Piero De Vicari y Aníbal Yuí Páez, en representación de la entidad organizadora), quienes son los autores que han sido seleccionados para integrar la ANTOLOGÍA HISPANOMERICANA DE MICROFICCIÓN “EN PEQUEÑO FORMATO”. 

La lista con sus nombres y procedencia, es la siguiente:
ABELLI BONARDI, Mariángeles (Argentina)
ABILAR, Gladys (Argentina)
AGUADO, Silvio Orlando (Argentina)
AGUIAR, Jorge (Argentina)
AGUILAR ORANTES, Liliana (Argentina)
ALANÍS, Armando (México)
ALCÁNTARA, Luis Eduardo (México)
ÁLVAREZ, Cristian Leandro (Argentina)
ÁLVAREZ MONCADA, Ricardo (Honduras)
ANDRADI, Esther (Argentina)
ANZE TERÁN, Sisinia (Bolivia)
ARGAÑARÁS, María José (Argentina)
ARGUETA GONZÁLEZ, Selene (México)
ASTE, Celina (Argentina)
ASTORGA, Sergio (México)
BARAJAS RAMOS, Karla Gabriela (México)
BENTIVOGLIO, Alejandro (Argentina)
BERNAL MORENO, Daniel (México)
BULACIO, José Luis (Argentina)
BRASCA, Mónica María (Argentina)
BRUHL, Kalton Harold (Honduras)
CALDERÓN INCA, Ricardo (Perú)
CAMBARIERI, Marylena (Argentina)
CANTARELLA, Elida (Argentina)
CAÑAS, Nélida (Argentina)
CAPRIOTTI, Antonio (Argentina)
CARVALHO OLIVA, Homero (Bolivia)
CARRETTO, Rosa Graciela (Argentina)
CAZÓN, Mónica (Argentina)
CEPEDA PÉREZ, María Carolina (Chile)
CERRINOS PAREDES, Elvis Joel (Perú)
CONDOMÍ ALCORTA, Agustín (Argentina)
CORDISCO, Susana (Argentina)
CORTALEZZI, Claudia (Argentina)
CUÉLLAR, John (Perú)
CHERUSE, Lilian Haydee (Argentina)
CHIAMA, María Cristina (Argentina)
DAGATTI, Patricia (Argentina)
DE PAULI, Omar Humberto (Argentina)
DE VICARI, Nicolás (Argentina)
DE VICARI, Piero (Argentina)
ELPHICK, Lilian (Chile)
ESPAÑA ERASO, Jonathan Alexander (Colombia)
ESPINOSA NETRO, Juan Ángel (México)
ESTEFAN, Julio Ricardo (Argentina)
FELIPPO, Claudia Beatriz (Argentina)
FERMANDOIS VÓHRINGER, Ana María (Chile)
FEROGLIO, Raúl (Argentina)
FICHER, Henry (Colombia)
FIGUERAS, Néstor Darío (Argentina)
FRANCO, Azucena (México)
FRINI, Daniel (Argentina)
GARCÍA REYES, Mical Karina (México)
GONZÁLEZ OLIVARES, Geraudí (Venezuela)
GOTTHELF, Eduardo (Argentina)
GUERRA, Aura (Nicaragua)
GUZMÁN, Raquel (Argentina)
GRIJALVA, Dina (México)
HERNÁNDEZ, Alberto (Venezuela)
HERRERA, Eduard (Honduras)
HONEY ESCANDÓN, Eduardo Omar (México)
IRIARTE, Maritza (Perú)
JIMÉNEZ, Arnaldo (Venezuela)
KADRY, Claudia (Argentina)
LAGUZZI, Rocco (Argentina)
LAITANO, Horacio (Argentina)
LATORRE GUTIÉRREZ, Carlos (Chile)
LAUDANI, Olga Cristina (Argentina)
LETECHIPÍA SALCEDO, Adriana (México)
LOBO MOLAS, Rodolfo (Argentina)
LOGAN, Elisa (Honduras)
LÓPEZ MARTÍNEZ, Daniela (México)
LORENZIN, María Elena (Argentina)
MADARIAGA, Stella Maris (Argentina)
MAMANI VILCA, Arnold Alberto (Perú)
MANDUJANO BARRA, Julio (Chile)
MARTÍNEZ REYES, Juan (Perú)
MINICHILLO, Beatriz (Argentina)
MONTECINOS GUERRA, Camilo (Chile)
MONTELONGO PLASENCIA, Jonathan (Cuba)
MORALES BETANCOURT, Patricia (Colombia)
MORALES, Chris (México)
MORALES MARÍN, Yanzey (México)
MORALES, Rebeca (Puerto Rico)
MOTTA, Pamy (Argentina)
MUÑOZ, Luis Ignacio (Colombia)
MUÑOZ VALENZUELA, Diego (Chile)
NASELLO, Patricia (Argentina)
NICASTRO, Laura (Argentina)
NOGUERA, Cristina (Argentina)
ORTÍZ SOTO, José Manuel (México)
ORTÍZ REBOLLOSO, Valentín (México)
PANIAGUA, Ulises (México)
PATUTO, Hugo (Argentina)
PERINELLI, Roberto (Argentina)
PILÁN, María del Carmen (Argentina)
POVEDA, Graciela (Argentina)
QUINTANA, Kras (Nicaragua)
RAMÍREZ AGUILAR, Katalina (México)
RAMOS GATTI, Patricio (Argentina)
RAMOS SIGNES, Rogelio (Argentina)
RAMOS ZEPEDA, Gabriel (México)
RAVIZZA, Sonia Vilma (Argentina)
REKACZ, Nanim (Argentina)
REYES LÓPEZ, Rolando (Cuba)
RIVAS M., Patricia (Chile)
ROBLEDO, Marcos (Uruguay)
RODRÍGUEZ ROMERO, Nana (Colombia)
ROSAS, Arnoldo (Venezuela)
SALAZAR ESCOBAR, César Ilzivir (México)
SÁNCHEZ ARGÜELLO, Alberto (Nicaragua)
SÁNCHEZ, Silvia Angélica (Argentina)
SÁNCHEZ, Tatiana (Honduras)
SANTA OLAYA, Angélica (México)
SANTKOVSKY, Jorge Daniel (Argentina)
SILES, María Haydeé (Argentina)
SILVA OLAZÁBAL, Pablo (Uruguay)
SOBERANO, Juan Manuel (Argentina)
SOZA MARTÍNEZ, Eliana (Bolivia)
SCALDAFERRO, Mónica (Argentina)
SCARPA FILSINGER, Norah (Argentina)
SLODKY, David (Argentina)
SPINOZA SILVA, José Rodolfo (México)
SZWARC, Susana (Argentina)
TENA, Paola (México)
TORREIRO DIEZ, Graciela (Argentina)
TRINIDAD SOLÍS, Audberto (México)
URMENETA RÚA, Eduardo Javier (Argentina)
VILLALBA CÁRDENAS, Angélica (Colombia)
VILLACÍS, Kevin (Ecuador)
VIQUE, Fabián (Argentina)
WAGNER, María Esther (Argentina)
YARACCI, Graciela (Argentina)
YURIÉ ORDÓÑEZ, Norma (Guatemala)
ZAPATA CUEVA, Patricia (Ecuador)
ZÁRATE, Omar Julio (Argentina)
ZELAYA, José (Honduras)

LOS INVITADOS

A propuesta de la Editorial y con la anuencia del jurado, se ha creado (con el fin de aunar espacios geográficos y autores) una sección titulada INVITADOS, la que está integrada por reconocidos autores que han dado sus consentimientos para ser incluidos en la antología. 

Ellos son:
ARCINIEGAS, Triunfo (Colombia)
BERTI, Eduardo (Argentina)
CUTILLAS, Ginés (España)
ESPADA, Manu (España)
 (Marruecos)
MONSREAL, Agustín (México)
OLGOSO, Ángel (España)
OTXOA, Julia (España)
SUMALAVIA, Ricardo (Perú)

Un total de ciento cuarenta y seis (146) autores de quince (15) países darán brillo a esta antología cuya presentación formal está prevista para día 9 de julio del corriente año, en oportunidad de conmemorarse un nuevo aniversario de la declaración de independencia de la República Argentina. Agradecemos profundamente a todos los que han participado de esta convocatoria.

Piero de Vicari
Buenos Aires, 2021

miércoles, 26 de mayo de 2021

Arciniegas / Enanos en desgracia




Triunfo Arciniegas
ENANOS EN DESGRACIA

Los mismos que ahora escupen al enano camino al cadalso son los que festejaban sus bromas cuando vivía en el palacio y era amado por su Majestad.


27 de mayo de 2021



sábado, 22 de mayo de 2021

Manu Espada / Marcha atrás



Manu Espada
MARCHA ATRÁS


Laura no está en la cama. Marino saca el brazo y pone la alarma del despertador a las siete de la mañana del día anterior. Se levanta y comienza a caminar de espaldas. Se viste y baja al garaje. Arranca el coche y conduce marcha atrás. A través del retrovisor, contempla cómo el sol sale por oeste y vuelve a iluminar la carretera. Cuando llega al trabajo, el último compañero que queda se despide de él. La oficina comienza a llenarse de gente. El bullicio es ensordecedor. Marino deshace varias gestiones. Horas más tarde vomita la comida (intacta) al plato y vuelve al despacho, donde borra letra por letra varios mails. Cuando a amanece regresa sobre sus pasos y se va a casa. Discute con Laura, que amenaza con irse. Cuando se acuestan, él le asegura que pueden volver atrás, que estarían juntos otros diez años, hasta el momento en el que se conocieron, pero ella no le cree. Suena el despertador. Marino abre los ojos para comprobar si Laura se ha ido de su lado. 
—oñirac, saíd soneuB —dice ella.


jueves, 20 de mayo de 2021

Ginés Cutillas / Notas falsas

 






Ginés Cutillas
NOTAS FALSAS

Eligió la melodía con cuidado. Debía ser lo suficientemente pegadiza e inusual. Al día siguiente, en la oficina, se pasó toda la mañana silbándola al oído de su compañero. Cuando por la noche llegó su mujer a casa tarareándola, se confirmaron sus sospechas.


domingo, 9 de mayo de 2021

Francisco Navarro / Secreto


Francisco Navarro
Secreto

Nadie sabe que después de medianoche baja de su trono y en Plaza Italia se divierte con los santos. Nadie sabe que antes de que amanezca vuelve al cerro corriendo y llega jadeando a su posición original. Nadie se ha fijado que con tanto subir y bajar, la Virgen cada día se pone más flaca y la ropa le va quedando grande.

jueves, 22 de abril de 2021

Italo Calvino / La oveja negra




Italo Calvino
LA OVEJA NEGRA

Había un pueblo donde todos eran ladrones.

A la noche cada habitante salía con la ganzúa y la linterna, e iba a desvalijar la casa de un vecino. Volvía al alba y encontraba su casa desvalijada.

Y así todos vivían en amistad y sin lastimarse, ya que uno robaba al otro, y este a otro hasta que llegaba a un último que robaba al primero. El comercio en aquel pueblo se practicaba solo bajo la forma de estafa por parte de quien vendía y por parte de quien compraba. El gobierno era una asociación para delinquir para perjuicio de sus súbditos, y los súbditos por su parte se ocupaban solo en engañar al gobierno. Así la vida se deslizaba sin dificultades y no había ni ricos ni pobres.

No se sabe cómo ocurrió pero en este pueblo se encontraba un hombre honesto. Por la noche en vez de salir con la bolsa y la linterna se quedaba en su casa a fumar y leer novelas.

Venían los ladrones, veían la luz encendida y no entraban.

Esto duró poco pues hubo que hacerle entender que si él quería vivir sin hacer nada, no era una buena razón para no permitir que los demás lo hicieran. Cada noche que él pasaba en su casa era una familia que no comía al día siguiente.

Frente a estas razones el hombre honesto no pudo oponerse. Acostumbró también a salir por las noches para volver al alba, pero insistía en no robar. Era honesto y no quedaba nada por hacer. Iba al puente y miraba correr el agua. Volvía a su casa y la encontraba desvalijada.

En menos de una semana el hombre honesto se encontró sin dinero, sin comida y con la casa vacía. Pero hasta aquí nada malo ocurría porque era su culpa: el problema era que por esta forma de comportarse todo se desajustó. Como él se hacía robar y no robaba a nadie, siempre había alguien que volviendo a su casa la encontraba intacta, la casa que él hubiera debido desvalijar. El hecho es que poco tiempo después aquellos que no habían sido robados encontraron que eran más ricos, y no quisieron ser robados nuevamente. Por otra parte aquellos que venían a robar a la casa del hombre honesto la encontraban siempre vacía. Y así se volvían más pobres.

Mientras tanto aquellos que se habían vuelto ricos tomaron la costumbre también ellos, de ir al puente por las noches para mirar el agua que corría bajo el puente. Esto aumentó la confusión porque hubo muchos otros que se volvieron ricos y muchos otros que se volvieron pobres.

Los ricos mientras tanto entendieron que ir por la noche al puente los convertía en pobres y pensaron -paguemos a los pobres para que vayan a robar por nosotros-. Se hicieron contratos, se establecieron salarios y porcentajes: naturalmente siempre había ladrones que intentaban engañarse unos a otros. Pero los ricos se volvían más ricos y los pobres más pobres.

Había ricos tan ricos que no tuvieron necesidad de robar ni de hacer robar para continuar siendo ricos. Pero si dejaban de robar se volvían pobres porque los pobres los robaban. Entonces pagaron a aquellos más pobres que los pobres para defender sus posesiones de los otros pobres, y así instituyeron la policía, y constituyeron las cárceles.

De esta manera pocos años después de la aparición del hombre honesto no se hablaba más de robar o de ser robados sino de ricos y pobres. Y sin embargo eran todos ladrones.

Honesto había existido uno y había muerto enseguida, de hambre.


martes, 20 de abril de 2021

Hemingway / Fusilamientos

 




Ernest Hemingway
FUSILAMIENTOS


Fusilaron a los seis ministros del gobierno a las seis y media de la mañana frente a la tapia de un hospital. En el patio había charcos de agua. Había hojas secas empapadas de agua sobre el empedrado del patio. Llovía mucho. Todos los postigos del hospital estaban cerrados. Uno de los ministros estaba enfermo de tifus. Dos soldados lo arrastraron escaleras abajo y lo sacaron bajo la lluvia. Trataron de conseguir que se mantuviera de pie apoyándose en la tapia, pero él se sentó en un charco de agua. Los otros cinco estaban muy quietos, apoyados contra la tapia. Por fin el oficial dijo a los soldados que era inútil empeñarse en que se quedara de pie. Cuando dispararon la primera descarga, estaba sentado en el agua, con la cabeza sobre las rodillas.

Ernest Hemingway, En nuestro tiempo, 1925







THEY SHOT THE SIX CABINET MINISTERS 
by Ernest Hemingway


They shot the six cabinet ministers at half-past six in the morning against the wall of a hospital. There were pools of water in the courtyard. There were wet dead leaves on the paving of the courtyard. ft rained hard. All the shutters of the hospital were nailed shut. One of the ministers was sick with typhoid. Two soldiers carried him downstairs and out into the rain. They tried to hold him up against the wall but he sat down in a puddle of water. The other Jive stood very quietly against the wall. Finally the officer told the soldiers it was no good trying to make him stand up. When they fired the first volley he was sitting down in the water with his head on his knees.

Ernest Hemingway, In Our Time, 1925


sábado, 10 de abril de 2021

Hemingway / En un jardín de Mons

 



Ernest Hemingway
EN UN JARDÍN DE MONS


Estábamos en un jardín, en Mons. El chico Buckley atravesó el río con su patrulla y fue a reunirse con nosotros. El primer alemán que vi se encaramó a la tapia del jardín. Esperamos a que estuviera a caballo encima de la tapia y entonces disparamos. Llevaba un equipo muy pesado y parecía enormemente sorprendido; cayó dentro del jardín. Luego otros tres cayeron también de la tapia. Nosotros les disparamos. Todos acabaron igual.
Ernest Hemingway, En nuestro tiempo, 1925



Dead German Soldier (c. 1914-1919)
by Jean-Louis Forain (French, 1852 - 1931)



IN A GARDEN AT MONS
by Ernest Hemingway


We were in a garden at Mons. Young Buckley came in with his patrol from across the river. The first German I saw climbed up over the garden wall. We waited till he got one leg over and then potted him. He had so much equipment on and looked awfully surprised and fell down into the garden. Then three more came over further down the wall. We shot them. They all came just like that.

Ernest Hemingway, In Our Time, 1925









viernes, 19 de marzo de 2021

Jeffrey Archer / Un milagro

 


Jeffrey Archer
UN MILAGRO

"Es un milagro que haya sobrevivido", dijo el médico. "Fue la voluntad de Dios", dijo la señora Schicklgruber. "¿Cómo lo llamarás?" "Adolf", respondió ella.

A MIRACLE
by Jeffrey Archer
"It's a miracle he survived," said the doctor. "It was God's will," said Mrs Schicklgruber. "What will you call him?" "Adolf," she replied.


domingo, 14 de marzo de 2021

Severo Sarduy / Confesión



Severo Sarduy
CONFESIÓN
¡No es cierto lo que dicen! No he matado a cien personas. Solo a unas 40, y otras 20 torturadas, es decir, 22, porque había dos niños, ahora que recuerdo.