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viernes, 4 de febrero de 2022

William Somerset Maugham / Cuestión de honor

 

Ilustración de Terence Wilde


William Somerset Maugham
CUESTIÓN DE HONOR

Un italiano, empujado por el hambre, llegó a Nueva York y a su debido tiempo consiguió trabajo por la calle. Estaba apasionadamente enamorado de su mujer a quien había dejado en Italia. Llegó hasta él el rumor de que su sobrino se acostaba con ella y la rabia se apoderó de él. No tenía dinero para regresar a Italia, pero escribió a su sobrino diciéndole que fuese a Nueva York, donde ganaría buenos jornales. El sobrino llegó y al día siguiente de su llegada su tío lo mató. Fue detenido. La esposa fue reclamada para el juicio y a fin de salvar a su marido confesó lo que no era verdad, que el muchacho había sido su amante. El hombre fue condenado a unos años de presidio y más tarde indultado. Su mujer lo esperaba. Sabía que no le había sido infiel, pero su confesión era para él una carga tan pesada para su honor como si hubiese sido verdad. Lo torturaba. Lo avergonzaba. Comenzaron las escenas violentas y finalmente, desesperada, en vista de que no había otra cosa que hacer, ya que ella amaba a su marido, le dijo que la matase. Y él le clavó el cuchillo en el corazón. El honor estaba a salvo.
1919.


W. Somerset Maugham
Carnet de un escritor
Plaza & Janes, Barcelona, 1961, p. 173





lunes, 31 de enero de 2022

William Somerset Maugham / Hermanos

Ilustración de Gastón René Moreno

 

William Somerset Maugham
BIOGRAFÍA
HERMANOS

Los dos ya están muertos. Eran hermanos. Uno era pintor y el otro médico. El pintor estaba convencido de que era un genio. Era arrogante, irascible y vano, y despreciaba a su hermano por filisteo y sentimental. Pero no ganaba prácticamente nada y se hubiera muerto de hambre si no hubiese sido por el dinero que su hermano le daba. Lo más extraño era que, bajo aquel aspecto tosco y de modales de hombre malhumorado, pintaba cuadros muy bonitos. De vez en cuando conseguía hacer una exposición y siempre vendía un para de telas. Pero nunca una más. Al fin el médico acabó convenciéndose de que su hermano no tenía nada de genial, sino que era un pintor de segundo orden. Después de todos los sacrificios que había hecho, fue éste un golpe duro. Se guardó su descubrimiento para él. Después murió, dejándole a su hermano cuanto poseía. El pintor encontró en casa de su hermano todos los cuadros que había vendido a desconocidos clientes durante veinticinco años. Al principio no pudo entenderlo. Después de reflexionar encontró una explicación: su astuto hermano había querido hacer una buena inversión de dinero. 

1933.

W. Somerset Maugham
Carnet de un escritor
Plaza & Janes, Barcelona, 1961, pp. 227-228


viernes, 28 de enero de 2022

William Somerset Maugham / En una taberna




William Somerset Maugham
EN UNA TABERNA

Estábamos sentados en una taberna de Capri cuando entró Norman y nos dijo que T. estaba a punto de suicidarse. Quedamos impresionados. Norman manifestó que cuando T. le dijo lo que iba a hacer no vio razón para disudirlo. "¿Vas a hacer algo?", le pregunté. "No", contestó, y encargó una botella de vino y esperó a oír la detonación.

1915.

W. Somerset Maugham
Carnet de un escritor
Plaza & Janes, Barcelona, 1961, p. 97


jueves, 27 de enero de 2022

William Somerset Maugham / Una mujer desgraciada



William Somerset Maugham

BIOGRAFÍA

UNA MUJER DESGRACIADA

Era rica, admirada, tenía éxito y muchos amigos. Hubiera podido ser una mujer feliz, pero no lo era; era desgraciada, nerviosa, descontenta. Los sicoanalistas no podían hacer nada por ella. No podía decirles lo que tenía porque ella mismo lo ignoraba. Iba en busca de su tragedia. Entonces se enamoró de un aviador, mucho más joven que ella, y fue su amante. Era piloto de pruebas y un día, mientras ensayaba un motor, éste sufrió una avería y el avión se estrelló. Murió ante sus ojos. Sus amigos temieron que se suicidase. Pero nada de esto. Fue feliz, engordó y estuvo contenta. Ya tenía su tragedia.

W. Somerset Maugham
Carnet de un escritor
Plaza & Janes, Barcelona, 1961, p. 291

miércoles, 26 de enero de 2022

William Somerset Maugham / La marcha

  




William Somerset Maugham

BIOGRAFÍA

LA MARCHA



A la entrada del muelle las mujeres asedian a los transeúntes ofreciéndoles collares de flores o de papel tela amarillo, que ponen en el cuello de los que se van. Los pasajeros lanzan desde el barco serpentinas a los que se quedan en tierra, y los flancos del navío se alegran con las cintas de papel amarillas, verdes, azules y violeta. La orquesta toca el "Aloha Oe", y en medio de los gritos de adiós, el barco, rompiendo las serpentinas, se va alejando lentamente.


W. Somerset Maugham
Carnet de un escritor
Plaza & Janes, Barcelona, 1961, p. 103

martes, 25 de enero de 2022

William Somerset Maugham / Honolulú



William Somerset Maugham
HONOLULÚ

Cuando el barco abandona Honolulu, te cuelgan alrededor del cuello guirnaldas de flores de dulce olor. El muelle está abarrotado y la banda toca una melodía hawaiana. La gente a bordo lanza serpentinas de colores a los que están abajo, y el costado del barco se ve alegre con las finas líneas de papel, rojo y verde y amarillo y azul. Cuando el barco se aleja lentamente, las serpentinas se rompen suavemente, y es como si se rompieran los lazos humanos. Hombres y mujeres se unen por un momento con una tira de papel de colores alegres, rojo y azul y verde y amarillo, y luego la vida los separa y el papel se rompe, tan fácilmente, con un pequeño chasquido agudo. Durante una hora los fragmentos se arrastran por el casco y luego se desprenden. Las flores de tus guirnaldas se marchitan y su olor es opresivo. Las arrojas por la borda.