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sábado, 18 de septiembre de 2021

Esopo / Las hienas



Esopo
LAS HIENAS

Dicen que las hienas cambian de sexo de un año a otro.
Mientras copulaban, la hiena hembra le dijo a la hiena que la montaba:
-Me estás haciendo lo que pronto voy a hacer contigo.

domingo, 8 de octubre de 2017

Esopo / El águila y la zorra





Esopo
El águila y la zorra

Un águila y una zorra que eran muy amigas decidieron vivir juntas con la idea de que la convivencia reforzaría la amistad. El águila escogió un árbol muy elevado para poner allí sus huevos, mientras que la zorra soltó a sus hijos bajo unas zarzas sobre la tierra al pie del mismo árbol. 

Un día que la zorra salió a buscar su comida, el águila, que estaba hambrienta, cayó sobre las zarzas, se llevó a los zorruelos y, en compañía de sus crías, se dio un banquete.

Regresó la zorra y más le dolió el no poder vengarse que saber de la muerte de sus pequeños. ¿Cómo podría ella, un animal terrestre, sin la virtud de vuelo, perseguir a un águila? Tuvo que conformarse con el usual consuelo de los débiles e impotentes: maldecir desde lejos a su ahora enemiga.

Pero no pasó mucho tiempo para que el águila recibiera el pago de su traición. Se encontraban en el campo unos pastores asando una cabra. Cayó el águila sobre ella y se llevó a su nido una víscera que aún conservaba fuego. Vino un fuerte viento y transmitió el fuego a las pajas. Los pequeños aguiluchos, que por pequeños aún no sabían volar, rodaron al suelo cubiertos de llamas. Corrió entonces la zorra y los devoró.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Esopo / La zorra y el espino





Esopo
La zorra y el espino

Una zorra que saltaba sobre unos montículos estuvo de pronto a punto de caerse. Se agarró a un espino para evitar la caída, pero sus púas le hirieron las patas.

-Acudí a ti por tu ayuda, y más bien me has herido -dijo, adolorida.
  
- Tu tienes la culpa por agarrarte a mí -respondió el espino-. Hiero a todo el mundo y tú no eres la excepción.



miércoles, 27 de septiembre de 2017

Esopo / La zorra y el leñador




Esopo
La zorra y el leñador

Una zorra, perseguida por los cazadores, llegó a la casa de un leñador y le suplicó que la escondiera. El hombre la dejó entrar.

Casi de inmediato llegaron los cazadores y le preguntaron si había visto a la zorra.

El leñador les dijo que no, pero con su mano disimuladamente señaló el rincón de la casa donde se había escondido.

Los cazadores no comprendieron la seña y se confiaron únicamente en la palabra.

La zorra, al verlos marcharse, salió sin decir nada.

-¿No me das las gracias por haberte salvado? -le reprochó el leñador.

Y la zorra respondió:

-Te hubiera dado las gracias si tus manos y tu boca hubieran dicho lo mismo.


domingo, 24 de septiembre de 2017

Esopo / La zorra y los racimos de uvas



Esopo
La zorra y los racimos de uvas


Una zorra hambrienta vio, colgados de una parra, unos deliciosos racimos de uvas.

Saltó varias veces y no pudo alcanzarlos. Al fin, se alejó diciéndose:

-Ni siquiera me agradan, están tan verdes.





domingo, 3 de septiembre de 2017

Esopo / El águila y el escarabajo



Esopo

El águila y el escarabajo

La liebre, perseguida por un águila y ya sintiéndose perdida, le suplicó al escarabajo que la salvara.


Escarabajo pidió al águila que perdonara a su amiga. Pero el águila, despreciando la insignificancia del escarabajo, devoró a la liebre en su presencia.

Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo observaba los lugares donde el águila ponía sus huevos y, haciéndolos rodar, los tiraba a tierra. Viéndose el águila echada del lugar a donde quiera que fuera, le pidió a Zeus un refugio seguro para depositar sus futuros pequeñuelos.

Zeus le ofreció su regazo, pero el escarabajo, viendo la táctica escapatoria, hizo una bolita de barro, voló y la dejó caer sobre el regazo de Zeus. 

Se levantó entonces Zeus para sacudirse aquella suciedad y tiró por tierra los huevos sin darse cuenta. 

Desde entonces las águilas no ponen huevos en la época en que salen a volar los escarabajos.







domingo, 20 de agosto de 2017

Esopo / El águila, el cuervo y el pastor




Esopo
El águila, el cuervo y el pastor

Un águila se lanzó desde la cima de la montaña y atrapó un corderito.

Un cuervo, tratando de imitar al águila, se lanzó sobre un carnero, pero con tan mal conocimiento en el arte que sus garras se enredaron en la lana, y no logró soltarse. 

Viendo el pastor lo que sucedía, cogió al cuervo, le recortó las puntas de sus alas y se lo llevó a sus niños.

Le preguntaron sus hijos acerca de que clase de ave era aquella, y les dijo:

- Para mí, sólo es un cuervo, pero él se cree águila.




martes, 15 de agosto de 2017

Esopo / El león enamorado




Esopo
EL LEÓN ENAMORADO
Traducción de Pedro Bádenas

Un león, enamorado de la hija de un labrador, la pidió por esposa. El labrador, que no se atrevía a entregar a su hija a una fiera, ni tampoco podía negarse por el miedo que le tenía, se le ocurrió lo siguiente: como el león lo apremiaba continuamente, le dijo que lo consideraba digno de desposar a su hija, pero que no se la podía dar a menos que se dejara arrancar los dientes y cortar las uñas, porque esto es lo que le daba terror a la muchacha. El león, por amor, se dejó hacer las dos cosas, entonces el labrador, perdido todo el respeto hacia él, en cuanto se presentó lo echó a palos.

Esopo, Fábulas, Ed. Gredos



jueves, 10 de agosto de 2017

Esopo / El águila y los gallos



Esopo
El águila y los gallos

Dos gallos reñían por la preferencia de las gallinas, hasta que al fin uno puso en fuga al otro.

El perdedor, resignado, se refugió en un matorral, dispuesto a pasar allí el resto de sus días. En cambio, muy ufano, el vencedor se subió a una tapia alta y se dedicó a cantar con gran estruendo. Mas no tardó un águila en caerle y raptarlo. 

Entonces el gallo que había perdido la riña se quedó con todo el gallinero.



sábado, 12 de noviembre de 2016

Esopo / El caballo, el buey, el perro y el hombre




Esopo

EL CABALLO, EL BUEY, 
EL PERRO Y EL HOMBRE

Cuando Zeus creó al hombre, sólo le concedió unos pocos años de vida. Pero el hombre, poniendo a funcionar su inteligencia, al llegar el invierno edificó una casa y habitó en ella.

Cierto día en que el frío era muy crudo, y la lluvia empezó a caer, no pudiendo el caballo aguantarse más, llegó corriendo a donde el hombre y le pidió que le diera abrigo.

El hombre le dijo que sólo lo haría con una condición: que le cediera una parte de los años que le correspondían. El caballo aceptó.

Poco después se presentó el buey, que tampoco podía sufrir el mal tiempo. El hombre le contestó lo mismo: que lo admitiría si le daba cierto número de sus años. El buey cedió una parte y quedó admitido.

Por fin, llegó el perro, también muriéndose de frío, y cediendo una parte de su tiempo de vida, obtuvo su refugio.

Y he aquí el resultado: cuando los hombres cumplen el tiempo que Zeus les dio, son puros y buenos; cuando llegan a los años pedidos al caballo, son intrépidos y orgullosos; cuando están en los del buey, se dedican a mandar; y cuando llegan a usar el tiempo del perro, al final de su existencia, se vuelven irascibles y malhumorados.

Cuatro son las etapas del hombre: niñez, juventud, madurez y vejez.



jueves, 3 de noviembre de 2016

Esopo / El ciego


Esopo
EL CIEGO

Érase una vez un ciego muy hábil para reconocer al tacto cualquier animal al alcance de su mano, diciendo de qué especie era. Le presentaron un día un lobezno, lo palpó y quedó indeciso.

-No acierto -dijo-, si es hijo de una loba, de una zorra o de otro animal de su misma cualidad; pero lo que sí sé es que no ha nacido para vivir en un rebaño de corderos.



martes, 1 de noviembre de 2016

Esopo / El cuervo enfermo



Esopo
EL CUERVO ENFERMO

Un cuervo que se encontraba muy enfermo dijo a su madre:

- Madre, ruega a los dioses por mí y ya no llores más.

La madre contestó:

- ¿Y cuál de todos, hijo mío, tendrá piedad de tí? ¿Quedará alguno a quien aún no le hayas robado la carne?



viernes, 28 de octubre de 2016

Esopo / La mosca




Esopo
LA MOSCA

Cayó una mosca en una olla llena de carne. A punto de ahogarse en la salsa, exclamó para sí misma:

-Comí, bebí y me bañé; puede venir la muerte, no me importa ahora.





jueves, 20 de octubre de 2016

Esopo / La viuda y la oveja


Esopo
LA VIUDA Y LA OVEJA


Una pobre viuda tenía una única oveja. Al tiempo de la trasquila, y deseando tomar su lana en forma económica, la trasquiló ella misma, pero usaba la herramienta en tan mala forma que junto con la lana le cortaba también la carne. La oveja acongojada y con dolor, le dijo:

-¿Por qué me maltratas así, ama? ¿En que te puede beneficiar el agregar mi sangre a la lana? Si quieres mi carne, llama al carnicero quien me matará al instante sin sufrimiento, pero si lo que deseas es mi lana, ahí está el esquilador, quien me esquilará sin herirme.