jueves, 26 de mayo de 2011

Agustin Monsreal / Ángel de luz



Ilustración de Daniel Conway

 Agustín Monsreal
ÁNGEL DE LUZ

—Mamá está en mi cuarto —le dije a mi hermana—. Dice que quiere hablar contigo, que vayas.
Mi hermana me miró con lástima, aunque también con reproche.
—No puede ser —me contestó—. Mamá está muerta.
—Ya lo sé, pero ahí está. Ven a ver.
—Bueno, está bien. Vamos.
Y atravesamos la pared cogidos de la mano.



lunes, 23 de mayo de 2011

Ana María Shua / La mujer

Fotografía de Cécilia Rodrigues
Ana María Shua
LA MUJER

Un hombre sueña que ama a una mujer. La mujer huye. El hombre envía en su persecución los perros de su deseo. La mujer cruza un puente sobre un río, atraviesa un muro, se eleva sobre una montaña. Los perros atraviesan el río a nado, saltan el muro y al pie de la montaña se detienen jadeando. El hombre sabe, en su sueño, que jamás en su sueño podrá alcanzarla. Cuando despierta, la mujer está a su lado y el hombre descubre, decepcionado, que ya es suya.


viernes, 20 de mayo de 2011

Antonio Sarabia / De vuelta al 68

Fotografía de Philippe Berthier

Antonio Sarabia

Esta mañana contemplé aterrado a mi sombra caer en sentido contrario a la de todas las cosas. El sol mediaba en el horizonte y mi sombra se extendía insumisa, subversiva, tenaz, al revés de las de la gente, los árboles y las casas. Corrí a meterme bajo un techo cualquiera para que nadie notara mi predicamento.
Me he adelantado otra vez, pensé. Y me puse a la hora.


martes, 17 de mayo de 2011

Jean Cocteau / Lógica

Moira
Adrian Mills
Jean Cocteau
LÓGICA

Los padres de una de nuestras sobrinitas le anunciaron a ella que un ángel acababa de traerle un hermanito.
         —¿Quieres ver a tu hermanito? ­—le preguntó su padre.
         —No —dijo la niña—. Yo quiero ver al ángel.


miércoles, 11 de mayo de 2011

Ana María Shua / La mujer que vuela

Fotografía de Andrea García Portal

Ana María Shua
LA MUJER QUE VUELA

—Puedo volar -dice la mujer.
Se la ve grande y cansada. Fue bella.
-Trapecista. Una genial trapecista- entiende el director del circo.
-No. Yo vuelo. De verdad.
-¿Con cables invisibles? ¿Con un sistema de imanes, como el mago David Copperfield?
-Usted no entiende. Como Súperman.
La mujer alza el vuelo y da una vuelta completa alrededor de la carpa.
- Una gran artista. Pero no es este su lugar, señora - el director es sincero y odia tener que rechazar a una gran artista. - Este es un modesto circo de minicuento. Estoy seguro de que tendrá más suerte en una novela de realismo mágico.


sábado, 7 de mayo de 2011

Ana María Matute / Música


Ana María Matute
MÚSICA

Las dos hijas del Gran Compositor -seis y siete años- estaban acostumbradas al silencio. En la casa no debía oírse ni un ruido, porque papá trabajaba. Andaban de puntillas, en zapatillas, y sólo a ráfagas, el silencio se rompía con las notas del piano de papá.
Y otra vez silencio.
Un día, la puerta del estudio quedó mal cerrada, y la más pequeña de las niñas se acercó sigilosamente a la rendija; pudo ver cómo papá, a ratos, se inclinaba sobre un papel, y anotaba lago.
La niña más pequeña corrió entonces en busca de su hermana mayor. Y gritó, gritó por primera vez en tanto silencio:
—¡La música de papá, no te la creas...! ¡Se la inventa!

miércoles, 4 de mayo de 2011

Luis Fayad / Un personaje en apuros

Ilustración de Franz Kafka

Luis Fayad
UN PERSONAJE EN APUROS
Las aventuras del personaje concentraban la atención de Leoncio en las páginas de la novela. El personaje huía de varios hombres armados que lo perseguían por callejuelas oscuras, saltando tapias, introduciéndose entre matorrales salvadores. Leoncio se aferraba al libro, excitado, haciendo suya la angustia del personaje. Los hombres acortaban la distancia, con un tremendo esfuerzo, pues el personaje demostraba ser hábil, pero lograron por fin cercarlo contra una pared para concluir su propósito. Leoncio no pudo reprimir su ansiedad.
−¡Deténganse! –gritó.
La escena quedó inmóvil. El personaje miró a Leoncio y le dijo:
−Es la primera vez que alguien interviene, pero mejor cállese: así la cuestión no funciona.

lunes, 2 de mayo de 2011

Ana María Shua / Bebé voraz

Baby
Cedric Magin

Ana María Shua
BEBÉ VORAZ

De vez en cuando, casi involuntariamente, el bebé muerde el pezón. Después sigue mamando. La madre lanza un breve grito pero inmediatamente recupera su placidez. Aunque progresivamente pálida, debilitada, mamá extraña durante el día a ese bebé gordo y rosado que sólo llega de noche, que se va gateando por el jardín poco antes del amanecer.