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martes, 24 de enero de 2012

Jaime Echeverri / Civilización


Jaime Echeverri
BIOGRAFÍA
CIVILIZACIÓN


No olvide las llaves al salir ni el chaleco protector ni sentarse de espaldas a la pared en sitios concurridos. Por el aire balas vienen y van y una tiene grabado su nombre. En una sociedad adelantada nada se deja al azar. Todo está calculado. Los accidentes han sido superados.


Jaime Echeverri
Versiones, perversiones y otras inversiones
Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2009



lunes, 23 de enero de 2012

Jaime Echeverri / Desaparecido



Jaime Echeverri
BIOGRAFÍA
DESAPARECIDO


Me han encerrado en esta torre ruinosa, diciéndome que la vida afuera resulta imposible, que el aire enrarecido hace transparentes a los cuerpos que toca, que la gente invisible se desvive por hacerse ver, que es tal la confusión de los cuerpos, que se estrujan y atropellan, que aunque no alcanzan a verse persiguen el más leve indicio de presencia para hacerlo desaparecer, que la violencia resulta insoportable. Eso me dice la pantalla vacía que se enciende de voces al amanecer. Creo estar seguro aquí, pero no veo mi cara en el espejo.



Jaime Echeverri
Versiones, perversiones y otras inversiones
Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2009


domingo, 22 de enero de 2012

Jaime Echeverri / Como pez en el cielo



Jaime Echeverri
BIOGRAFÍA

COMO PEZ EN EL CIELO

De una cosa está completamente seguro: la sensación de poder que da el arma cuando tiene el dedo en el gatillo. Eso. Y luego el viento, los bofetones del aire rasgado por el compañero que conduce la moto. Pero es desagradable tener que huir después, perderse por unos días y no recibir, a veces, la plata porque para tumbadores no hay como ellos y tener la incertidumbre, el desasosiego que da la falta de billete. Eso es todo. Alguien podría decir de pronto: “¡corten!”, como si la vida no fuera más que un pedazo de una mala película.
            Estira las manos al cielo, intentando atrapar ese escamoso, evasivo pez que se oculta en el cielo. Podría verse la cosa de otro modo, suplica, mientras arquea los brazos en el gesto estúpido que hace su cuerpo sacudido por las balas que penetran profundo, elevándolo para soltarlo luego, flojo al volar, rígido al caer en la acera, mientras los curiosos salen de todas partes.


Jaime Echeverri
Versiones, perversiones y otras inversiones
Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2009



sábado, 21 de enero de 2012

Jaime Echeverri / Cromática

Pies de Chica Águila
Carnaval de Barranquilla, 2011
Foto de Triunfo Arciniegas
Jaime Echeverri
BIOGRAFÍA
CROMÁTICA

Despierta con la sensación de que algo la envuelve, la estruja y no la deja respirar. Ya sabe cómo es la cosa. Conoce sus aullidos. Teme sus mordeduras. Bosteza. Se levanta despacio. Mira su cuerpo desnudo en el espejo, pestañeando apenas. Una mirada neutra es devuelta a sus ojos. Se acerca al tocador y toma diez frasquitos de esmalte. Se sienta en el suelo y, recostada contra la cama, los destapa uno a uno y los coloca frente a ella. El esmaltado olor se desparrama por el cuarto. Empieza ahora el conjuro: un color para cada uña de sus pies. Eso, cuando la fiera parece más furiosa. Cuando está calmada solo necesita ocho. Azul para las uñas más pequeñas y el resto para las otras. En uno, dos uñas azules, en el otro, sólo una, enmarcando así la escala cromática. Cuando ha secado el esmalte, se calza un par de sandalias y sale a vagar todo el día por ahí. Dama de pies arcoíris que quieren desligarse del suelo.


Jaime Echeverri
Versiones, perversiones y otras inversiones
Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2009



viernes, 20 de enero de 2012

Jaime Echeverri / Humano, demasiado humano


Jaime Echeverri
BIOGRAFÍA
HUMANO, DEMASIADO HUMANO


La muchacha delgada toma el sol en la playa. Antes de venir a pasar sus vacaciones hizo una dieta estricta y logró bajar algunos kilos. A la orilla del mar hay cientos de muchachas como ella, que antes de venir hicieron lo mismo y ahora hacen exactamente lo mismo. Vinieron a que las miraran. Los hombres han hecho otro tanto. Antes de subirse al avión cumplieron una extenuante temporada de ejercicios para que sus cuerpos lucieran mejor. Todos desean ser mirados. Nadie quiere mirar. Y así hacen. Salen de los hoteles y las casas con su morral al hombro y vienen a tenderse en la arena a recibir el sol para levantarse luego a dar un paseo para que todos puedan admirar el prodigio de sus cuerpos. Pero nadie se atreve a mirar a nadie y, finalmente, la playa se cubre de fantasmas.


Jaime Echeverri
Versiones, perversiones y otras inversiones
Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2009



lunes, 28 de febrero de 2011

Jaime Echeverri / Sarajevo

Fotografía de Karina Marandjian
Jaime Echeverri
BIOGRAFÍA
SARAJEVO

Los amantes se separan, deshacen el nudo que ataba su desnudez y se levantan con la sensación de los gestos perdidos. Ella, a un lado de la cama, y él, al otro, se visten a ritmo disparejo. Los ojos vacios y la mirada hueca. Afuera truenan las armas. Las explosiones levantan nubes de polvo y ceniza, la ciudad se cubre con su capa de hollín. La miseria se reproduce en cada rostro. Ellos, con lentitud, terminan de vestirse y aprestan a salir. Un combate acaba y otro empieza.