jueves, 18 de agosto de 2022

Triunfo Arciniegas / Penélope


Triunfo Arciniegas
PENÉLOPE

Pasaba el día en la bañera, como una sirena, aliviando el ardor e imaginando los tapices que tejería en otra vida, y la noche, con los pretendientes.

14 de agosto de 2022



martes, 12 de julio de 2022

José de la Colina / La temible magia del olvido

 



José de la Colina
LA TEMIBLE MAGIA DEL OLVIDO

—No existirás ya más para mí ni para nadie —dijo la ofendida Luisa a Pedro—. Te olvidaré tan intensamente que dejarás de existir.
Y lo olvidó tan intensamente que Pedro ya no existió más.
Pero, como Luisa ya era solamente un recuerdo de Pedro, a su vez desapareció del mundo.



 


martes, 28 de junio de 2022

José de la Colina / De la desaparición de los músicos

 

Yellow Guitar Man 2018
by John Byrne


José de la Colina
DE LA DESAPARICIÓN DE MÚSICOS

El guitarrista desprevenido, mientras en las cuerdas sus dedos ejercían un bello dedear que lo tenía embelesado, se inclinó tanto hacia la negra boca, o negro agujero umbilical del instrumento, que perdió el equilibrio y cayó allí como en un pozo, y si al principio se asustó, luego poco a poco se halló a gusto, deleitado con la melodía que otro, ¿quién?, alla fuera continuaba dedeando.


sábado, 25 de junio de 2022

José de la Colina / Una mecenas



José de la Colina
Una mecenas
La hermosa y sensual señora se acostaba con los jóvenes escritores nacionales para mejorar la calidad de la nueva literatura erótica mexicana.

martes, 21 de junio de 2022

domingo, 19 de junio de 2022

Triunfo Arciniegas / El burro poeta


Triunfo Arciniegas 
EL BURRO POETA

Había una vez un burro que escribía poesía. Era pobre, como la mayoría de los poetas. Su poesía no alcanzaba las alturas de otros, pero de todos modos sus libros se vendían y más de uno memorizaba sus versos.

Le decían cosas bonitas y el burro se sentía halagado.

-Soy poeta -se decía el burro, y casi levitaba.

“Si bien como burro es poeta, como poeta es un burro”, escribió en un periódico uno de sus más feroces críticos. Por suerte, el burro no leía los periódicos ni frecuentaba los cocteles de la envidia, y como todos, se consideraba un gran poeta que merecía más fama y reconocimiento.

Seguía en la pobreza, cumpliendo la triste sentencia: al pobre y al feo todo se le va en deseo. Aunque le advirtieron que no coqueteara con el poder, envió un par de libros al león, famoso por su crueldad y su erudición. Tal vez se imaginó como ministro de cultura. Pobre. Era poeta, pero seguía siendo burro. Algo de razón tenían los críticos.

Tan pronto recibió la invitación del palacio, el burro acudió ilusionado, con el borrador de un discurso en la memoria.

-Quiero tener tu mirada -dijo el león.

Y lo devoró.

17 de junio de 2022


lunes, 6 de junio de 2022

Triunfo Arciniegas / Sangre

 




Triunfo Arciniegas
SANGRE
De niño me enviaban por sangre al matadero municipal. "Ve por el pichón", decía mi madre. Aún me persigue el ojo desorbitado de la bestia recién acuchillada, maniatada, tendida sobre el piso mojado. La sangre, espumosa y brillante, se coagulaba con prontitud en la jarra. Una vez cocida, mi madre la mezclaba con el arroz, y comíamos nuestro manjar de pobres en silencio, casi siempre sin papá, que bebía hasta caer rendido en alguna cantina.

Triunfo Arciniegas / La luna y la gardenia

Muertas de amor



jueves, 26 de mayo de 2022

Triunfo Arciniegas / Gritos

 



Triunfo Arciniegas
GRITOS

La hija del doctor Malaver prefirió gritar en otros lugares: una pensión, el apartamento de un amigo, un auto. Su vientre se hinchó de tantos gritos. Lucas Malerba, con razón, no se hizo responsable. Últimamente la muchacha gritaba con quien fuera y donde fuera. Hasta se dijo que entretuvo con su lengua a dos negros debajo de una mesa en el bar de Osiris. Cosas así se murmuraban en las paredes y, con dibujos demasiado explícitos, en los baños públicos. Alguien le oyó a la hija del doctor Malaver la historia de una mano peluda que la asustaba por las noches. La pobre amanecía con los pelos en la boca. Escupía, vomitaba, maldecía. En su honor se compuso una canción obscena sobre los placeres de la mano. El doctor Malaver hizo borrar de las paredes los letreros que la hicieron famosa y la envió de vacaciones a Cartagena, donde su ansiedad no encontró alivio. Según se supo, diversas manos la enloquecieron. Después del parto, la encontraron desnuda en la playa, con su dedo pulgar en la boca. No recordaba ni su propio nombre.

Triunfo Arciniegas / La mano en el bosque
Muertas de amor




jueves, 14 de abril de 2022

Yeilén Delgado / La carta



Yeilén Delgado
LA CARTA

Tengo comprimido el estómago y se me nublan los ojos. Conozco poco a este hombre; una vez al mes cobra la suscripción del periódico y la cuenta del teléfono, el resto de los días lanza el diario desde su bicicleta. Cuando estoy en casa, escucho el golpe contra la puerta de vidrio. Hoy mira mi rostro por primera vez, sonríe, las palabras se le atropellan mientras cuenta lo arduo de andar en pedales bajo el sol y de mojarse algunas veces por la lluvia inesperada. Siento la sangre espesa. No le respondo. No entiendo por qué no cumple de una vez con su tarea. Se sabe animal en extinción y alarga este momento. No había notado antes las arrugas de su cara, una cara antigua, que no pega con el cuerpo ágil. No me molesta lo de “periodiquero”, que le digan a uno cartero cuando solo reparte la prensa y algunos giros casi suena a burla, dice. Quiero gritarle, ser grosera, me quedo callada. No tengo más fuerzas que las que utilizo en mirar entre sus manos. Me empiezan a doler las piernas y él sigue el monólogo, tan animado que dudo: tal vez le esté respondiendo sin percatarme. No. Callo, estoy segura. Él vacila un poco más, mira el sobre, lo palpa, lo huele. Ya nadie las recibe, es como ir al pasado, ¿no le parece, señora? Estúpido, pienso, y no se la arrebato. Espero a que me la dé. Tiendo los dedos rígidos. Toco el papel y me dan unas ganas tristes de llorar. El cartero habla todavía, aunque ya va en retirada con su cajón repleto de periódicos. No me dejes sola, quiero suplicarle. Se aleja encorvado sobre el manubrio. Quedo aquí, en el portal, con la puerta entreabierta. Si entro tendré que rasgar el sobre, leer, enterarme.


Yeilén Delgado.

Graduada del Curso de Técnicas Narrativas del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Miembro de la Asociación Hermanos Saiz y de la Unión de Periodistas de Cuba. Premio Portus Patris 2021 de Narrativa. Ganó el Concurso Nacional de Poesía Delia Carreras y el Concurso Provincial de Cuento para Adultos Victoria de Girón. Sus versos han aparecido en la revista Matanzas y en las antologías Poetas en Matanzas VII (Ediciones Matanzas, 2015) y Versos en el horizonte de la Isla. Poesía Cubana Contemporánea (Fondo Editorial de San Bernardo, Chile, 2016). Ediciones Vigía publicó sus poemas en la plaquette Radar (2016).





lunes, 11 de abril de 2022

Roque Grillo / La cenicienta

Matisse


La cenicienta
Roque Grillo

Esperó hasta que el ruido del carruaje de sus hermanas se perdió en la noche. No volverían en horas. Apagó las velas, tendió la vieja piel de oso frente al fogón que aún estaba caliente y robó —como cada semana— una botella del mejor vino de la bodega señorial. Recién entonces, dejó entrar a su amante.

martes, 29 de marzo de 2022

Triunfo Arciniegas / Sastres perros

 




Triunfo Arciniegas
SASTRES PERROS

En medio del desfile, los sastres corren con hilo y aguja a remediar los descosidos del traje del tirano, que suele espantarlos a patadas, sin dejar de abrir los brazos al público enloquecido.

25 de marzo de 2022


martes, 22 de marzo de 2022

Anna Starobinets / El escarabajo





Anna Starobinets
EL ESCARABAJO


Absorta, la niña hurga algo que está en la mesa con un trozo de cristal verde. A su derecha hay un tarro sucio de mayonesa, por cuyo fondo se arrastran lombrices de tierra, escarabajos de color naranja y negro, y un enorme sanjuanero.
Saca un escarabajo del tarro y lo pone panza arriba encima de la mesa. Tiene las manos sucias y regordetas, y mugre por debajo de las uñas. Sacando la lengua fruto de la tensión, corta el insecto en dos a lo largo de la panza con el cristal.
—Pero ¿no ves qué has hecho? —le digo—. Has matado al escarabajo. Su mamá va a ponerse muy triste.
Me quito las gafas oscuras y la miro a los ojos. Con tristeza y un poco de reproche. Por fin, su rostro se arruga en un puchero. Las lágrimas gotean en la mesa. Frunce los ojos.
—¿Sabes qué puedes hacer para que su mamá te perdone? —le digo.
—¿Qué?
—Tragarte el cristal.

Anna Starobinets
Una edad difícil




domingo, 20 de marzo de 2022

Liudmila Ulítskaya / Descubrimientos



Liudmila Ulítskaya
DESCUBRIMIENTOS

Un día, mientras jugaba con los dedos y los labios de su amigo Borís, por cuya casa había pasado a copiar los deberes de matemáticas, Tania descubrió un objeto que no le pertenecía y que le interesó vivamente. A esa hora de la tarde, la puerta de la habitación de los padres de Borís se había quedado entreabierta y la ancha rendija luminosa con las dos sombras grandes frente al televisor parecían también formar parte de un juego, cuyas reglas observaban a la perfección, intercambiando réplicas que no tenían nada que ver con lo que estaba pasando. Aunque la sesión había comenzado con un cruce inocente e infantil de preguntas: «¿Lo has probado ya?», «¿Y tú?»; seguido de una proposición de Tániechka, que nunca había conocido una negativa: «¿Lo probamos?», la susodicha sesión acabó con una breve introducción, en el sentido literal y figurado de la palabra, del nuevo objeto de estudio.

En el momento culminante, desde la habitación vecina llegó una invitación intempestiva para ir a cenar y la continuación de la experiencia tuvo que ser postergada a un momento más apropiado.

Los siguientes encuentros tuvieron lugar sin presencia de los padres. Para Tania, lo más fascinante era la nueva conciencia del propio cuerpo. Descubrió que cada parte -los dedos, el pecho, el vientre, la espalda- estaba dotada de una sensibilidad diferente al contacto, que le permitía acceder a toda clase de sensaciones deliciosas, y esta experimentación compartida les proporcionó a ambos una fuente de placer inagotable.

El chico, un flacucho pecoso con unos enormes dientes salidos y boqueras en los labios, manifestó también un talento extraordinario, y en el curso de dos meses los jóvenes experimentadores, aplicándose con pasión desde las tres a las seis y media de la tarde, es decir hasta la hora en que volvían a casa los padres de Borís, asimilaron a la perfección todo el aspecto mecánico del amor, sin experimentar en el proceso la más mínima emoción que traspasara los límites de una colaboración práctica y amistosa.

Después surgió un conflicto entre los dos, se podría decir que de carácter profesional: Tania le cogió a Borís un cuaderno de geometría y lo perdió. Luego se lo comunicó muy despreocupada, sin pedirle disculpas siquiera. Borís, que era un chico meticuloso e incluso maniático, se lo tomó a la tremenda, no tanto por la pérdida del cuaderno en sí como por la total incapacidad de Tania para comprender la inconveniencia de su conducta. Ella lo tildó de pelmazo, él de mal bicho. Riñeron.


Ludmila Ulítskaya / Soniechka





viernes, 18 de marzo de 2022

Triunfo Arciniegas / Promesas



Francis Bacon


Triunfo Arciniegas
PROMESAS


Los pobres saltaron enloquecidos cuando el político les prometió la luna.

"Además de tierras y ríos de miel, nos ofrece la luna", se dijeron, conmovidos, al borde de las lágrimas. "Qué hombre tan visionario, tan audaz, el Mesías anunciado por las Sagradas Escrituras. Alabado sea el Señor. Y que se le caiga la lengua al que diga lo contrario."

Pero no hubo tales tierras ni ríos de miel ni luna, sino un tirano atornillado al poder.

No hubo sino miseria y desolación.

Los pobres, como perros muertos de sed en tierra ajena, le aullaron a la luna el resto de sus vidas.


16 de marzo de 2022