Luci Gutiérrez
SANTA
Teresa era un buen amor porque no sabía decir que no. Sus amigos la querían para hacer de canguro de sus hijos o mudanzas los domingos. Se casó, cómo no, y como no podía ser de otra manera tuvo hijos consentidos. Fue una mujer ocupada, dedicada a mejorar cualquier vida que no fuera la suya. Cuando murió, familiares y amigos quisieron hacerla Santa, pero Santa Teresa ya había una. Se conformaron con enviar una corona de flores en su entierro y la banda decía: Te echaremos de menos, Marisa.
Luci Gutiérrez
Manual de auto defensa
Planeta, Bogotá, 2021


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