lunes, 30 de julio de 2012

Anne Rice / Lestat, el vampiro


Anne Rice
LESTAT, EL VAMPIRO
Fue la sed lo que me despertó.






The vampire Lestat
by Anne Rice

It was thirst that awakened me.



domingo, 29 de julio de 2012

Fabián Viqué / La chica de la fotocopiadora

Foto de Manuela Kali

Fabián Viqué

LA CHICA DE LA FOTOCOPIADORA

La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.
La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.
La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.
La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.
La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.
La chica de la fotocopiadora va perdiendo el alma a medida que fotocopia.


Fabián Vique, Variaciones sobre el sueño de Chuang Tzu, 2009



jueves, 26 de julio de 2012

Amélie Nothomb / Lícitas esperanzas


Amélie Nothomb
LÍCITAS ESPERANZAS



   No es que la nipona sea una victima, nada más lejos de la realidad. De todas las mujeres del planeta, la nipona no es de las que salen peor paradas. Su poder es considerable: hablo por experiencia.
   No: si por algo merece ser admirada la japonesa – y merece serlo – es porque no se suicida. Conspiran contra su ideal desde su más tierna infancia. Moldean su cerebro: “Si a los veinticinco años todavía no te has casado, tendrás una buena razón para sentirte avergonzada”, “si sonríes perderas tu distinción”, “si tu rostro expresa algún sentimiento, te convertirás en una persona vulgar”, “si mencionas la existencia de un solo pelo sobre tu cuerpo, te convertiras en un ser inmundo”, “si, en público, un muchacho te da un beso en la mejilla, eres una puta”, “si disfrutas comiendo, eres una cerda”, “si dormir te produce placer, eres una vaca”, etc. Estos preceptos resultarían anecdóticos si no la emprendieran también con la mente.
   Porque, en resumidas cuentas, la estocada que, a través de todos estos dogmas incongruentes, se ha asestado a la nipona es que nada bueno debe esperar de la vida. No aspires a disfrutar porque tu placer te destruirá. No aspires a enamorarte porque no mereces que nadie se enamore de ti: los que te amarían te amarían por tu apariencia, nunca por lo que eres. No esperes que la vida te dé algo, porque cada año te quitará algo. Ni siquiera aspires a una cosa tansencilla como alcanzar la tranquilidad, porque no tienes ningún motivo para estar tranquila.
   Aspira a trabajar. teniendo en cuenta tu sexo, existen pocas posibilidades de que puedas labrarte una buena educación, pero aspira a servir a tu empresa. Trabajar te hará ganar dinero, el cual no te proporcionará ninguna alegría pero al que eventualmente podrás recurrir, en caso de matrimonio, por ejemplo – porque no serás tan estúpida como para creer que alguien pueda interesarse por ti unicamente por tu valor intrínseco…
   Aparte de esto, puedes aspirar a llegar a vieja, lo que, no obstante, carece de interés, y a no conocer el deshonor, lo que constituye un fin en sí mismo. Aquí termina la lista de tus lícitas esperanzas.”


Amélie Nothomb
Estupor y temblores




lunes, 23 de julio de 2012

Amélie Nothomb / Los estériles deberes



Amélie Nothomb
LOS ESTÉRILES DEBERES



Y aquí empieza la interminable procesión de tus estériles deberes. Deberás ser irreprochable, por la simple razón de que es lo mínimo a lo que se puede aspirar. Ser irreprochable sólo te reprotará el ser irreprochable, lo que no constituye ni un orgullo ni mucho menos una fuente de placer.
   Me resultaría imposible enumerar todas tus obligaciones, ya que no existe ni un minuto de tu vida que no esté regido por alguna de ellas. Por ejemplo, incluso cuando estés aislada en un retrete por la humilde necesidad de liberar tu vejiga, tendräs la obigación de vigilar que nadie pueda escuchar la melodía de tu arroyo: así pues, deberás tirar de la cadena sin cesar.
   ¿Tienes hambre? Apenas comas, ya que debes mantenerte delgada, no por el placer de ver cómo la gente se vuelve al paso de tu silueta por la calle – no lo harán -, sino porque resulta vergonzoso tener curvas.
  Tienes la obligación de ser hermosa. Si lo consigues, tu belleza no te proporcionará satisfacción alguna. Los únicos halagos que recibirás procederán de los occidentales, y todos sabemos hasta que punto carecen de buen gusto. Si admiras tu propia belleza reflejada en el espejo, que sea por menor y no por placer: ya que tu belleza no te proporcionará más que el pánico a perderla. Si eres guapa, no serás gran cosa; si no eres guapa, serás menos que nada.
  Tienes la obligación de casarte, a ser posible antes de los veinticinco años, tu edad de caducidad. Tu marido no te dará amor, salvo que sea un retrasado mental, y ser amada por un retrasado no proporciona felicidad alguna. De todos modos, no te darás cuenta de si te quiere o no. A las dos de la madrugada, un hombre agotado y a menudo borracho regresará para derrumbarse sobre el lecho conyugal, que abandonará a las seis de la mañana sin haberte dicho ni una palabra.



Amélie Nothomb
Estupor y temblores




viernes, 20 de julio de 2012

Amélie Nothomb / Menos que nada

Amélie Nothomb

Amélie Nothomb
MENOS QUE NADA



De pequeña, deseaba convertirme en Dios. Enseguida comprendí que era pedir demasiado y agüé con un poco de agua bendita mi vino de misa: sería Jesús. Rápidamente, me di cuenta del exceso de mi ambición y acepté “hacerme” mártir cuando fuera mayor.
    Adulta, me propuse ser menos megalómana y trabajar como intérprete en una empresa japonesa. Por desgracia, aquello era demasiado bonito para mí y tuve que descender en el escalafón hasta convertirme en contable. Pero no existía freno para mi fulminante caída social. Así pues, fui destinada a la categoría de menos que nada. Por desgracia – tendría que haberlo sospechado -, menos que nada todavía era demasiado para mí. Y fue entonces cuando recibí mi último destino: limpiadora de retretes.







miércoles, 18 de julio de 2012

James Thurber / La niña y el lobo

Monica Bellucci
James Thurber
LA NIÑA Y EL LOBO
Traducción de Rigoberto Rodríguez


Una tarde, en un bosque oscuro, un gran lobo esperaba por una pequeña niña que iba a aparecer llevando una cesta de comida para su abuela.
   En efecto, la niña apareció cargando con la cesta de comida. “¿Vas a llevarle esa cesta a tu abuelita?”, preguntó el lobo.
   La pequeña niña dijo que sí, que así era. Entonces el lobo le preguntó dónde vivía su abuela y la niña se lo dijo, y el lobo desapareció entre los árboles.
   Cuando la niña abrió la puerta de la casa de su abuela vio que había alguien acostado en la cama con el gorro de dormir puesto.
   No se acercó a más de unos pasos cuando se dio cuenta de que no era su abuela sino el lobo el que yacía sobre la cama, ya que, aún con el gorro puesto, el lobo se parecía a su abuela tanto como el león de la Metro-Goldwyn se parece a Calvin Coolidge.
   Por lo que la pequeña niña extrajo una pistola automática de la cesta y se la vació encima al lobo.

Moraleja: Ya no es tan fácil engañar a las pequeñas niñas como lo era antes.



The Little Girl and the Wolf

by James Thurber

   One afternoon a big wolf waited in a dark forest for a little girl to come along carrying a basket of food to her grandmother. Finally a little girl did come along and she was carrying a basket of food. "Are you carrying that basket to your grandmother?" asked the wolf. The little girl said yes, she was. So the wolf asked her where her grandmother lived and the little girl told him and he disappeared into the wood.
   When the little girl opened the door of her grandmother's house she saw that there was somebody in bed with a nightcap and nightgown on. She had approached no nearer than twenty-five feet from the bed when she saw that it was not her grandmother but the wolf, for even in a nightcap a wolf does not look any more like your grandmother than the Metro-Goldwyn lion looks like Calvin Coolidge. So the little girl took an automatic out of her basket and shot the wolf dead.
   (Moral: It is not so easy to fool little girls nowadays as it used to be.)



James Thurber 
Fables for our time and famous poems 
New York,Harper, 1939. 




miércoles, 11 de julio de 2012

James Thurber / El búho que era Dios


Picasso
El Gran Búho de las Nieves
James Thurber
EL BÚHO QUE ERA DIOS

En una noche oscura, un búho se erguía sobre la rama de un roble mientras dos topos intentaban escabullirse sin ser descubiertos.
  «¡Vosotros!» Dijo el búho. «¿Quién?» Dijeron ellos temblando de miedo y estupefacción, ya que les parecía increíble que alguien pudiera verlos en esa tupida oscuridad. «¡Vosotros dos!» Dijo el búho. Los topos se alejaron corriendo y contaron al resto de las criaturas del campo y del bosque que el búho era el más grande y sabio de todos los animales, ya que podía ver en la oscuridad y responder cualquier pregunta.
   «Ya veremos,» dijo una paloma; y una noche, cuando volvió a estar muy oscuro, hizo una visita al búho. «¿Cuántos dedos tengo levantados?» Preguntó la paloma. «Dos,» dijo el búho, y era la respuesta correcta. «¿Cuál es el animal que tiene silla y no se puede sentar?» «El caballo,» respondió el búho. «¿Quién vence al tigre y al león, vence al toro más bravío, vence a señores y reyes y a todos deja vencidos?» «El sueño,» contestó el búho.
   La paloma se apresuró a volver con el resto de criaturas y les informó de que, efectivamente, el búho era el animal más grande y sabio del mundo, puesto que podía ver en la oscuridad y responder cualquier pregunta. «¿También puede ver durante el día?» preguntó un zorro. «Eso,» se unieron un lirón y un caniche. «¿También puede ver durante el día?» Todas las otras criaturas se rieron a carcajadas ante esta pregunta tan tonta, se abalanzaron sobre el zorro y sus amigos y los expulsaron de la región. Después enviaron un mensajero al búho y le pidieron que se convirtiera en su cabecilla.
  Cuando el búho se presentó entre los animales, era mediodía y el sol brillaba intensamente. Caminó muy despacio, lo cual le daba una apariencia de gran dignidad, y miraba fijamente a su alrededor con sus grandes ojos, lo cual le daba un aire de enorme importancia. «¡Es Dios!» exclamó una gallina. Y los demás se unieron al grito de «¡Es Dios!» Así que lo seguían dondequiera que fuese y, si se chocaba contra algo, ellos también lo hacían. Al final llegó a una carretera, se puso a caminar por el medio y todas las criaturas lo siguieron. En ese momento, un halcón que hacía las veces de guía observó un camión que se dirigía hacia ellos a ochenta kilómetros por hora, de lo cual dio parte a la paloma, quien a su vez informó al búho. «Se avecina un peligro,» dijo la paloma. «¿Y bien?» dijo el búho. La paloma mensajera le preguntó «¿No tienes miedo?» «¿Quién?» dijo el búho con calma, puesto que no podía ver el camión. «¡Es Dios!» gritaron todas las criaturas una vez más, y todavía seguían repitiéndolo cuando el camión los alcanzó y los atropelló a todos. Algunos de los animales sufrieron solo algunas lesiones, pero la mayoría de ellos, incluyendo el búho, habían muerto.
   Moraleja: Demasiada gente se deja engañar demasiadas veces y durante demasiado tiempo.


Picasso


The Owl Who Was God
by James Thurber

Once upon a starless midnight there was an owl who sat on the branch of an oak tree. Two ground moles tried to slip quietly by, unnoticed. "You!" said the owl. "Who?" they quavered, in fear and astonishment, for they could not believe it was possible for anyone to see them in that thick darkness. "You two!" said the owl. The moles hurried away and told the other creatures of the field and forest that the owl was the greatest and wisest of all animals because he could see in the dark and because he could answer any question. "I’ll see about that, "said a secretary bird, and he called on the owl one night when it was again very dark. "How many claws am I holding up?" said the secretary bird. "Two," said the owl, and that was right. "Can you give me another expression for ‘that is to say’ or ‘namely’?" asked the secretary bird. "To wit," said the owl. "Why does the lover call on his love?" "To woo," said the owl.
   The secretary bird hastened back to the other creatures and reported that the owl indeed was the greatest and wisest animal in the world because he could see in the dark and because he could answer any question. "Can he see in the daytime, too?" asked a red fox? "Yes," answered a dormouse and a French poodle. "Can he see in the daytime, too?" All the other creatures laughed loudly at this silly question, and they set upon the red fox and his friends and drove them out of the region. They sent a messenger to the owl and asked him to be their leader.
   When the owl appeared among the animals it was high noon and the sun was shining brightly. He walked very slowly, which gave him an appearance of great dignity, and he peered about him with large, staring eyes, which gave him an air of tremendous importance. "He’s God!" screamed a Plymouth rock hen. And the others took up the cry "He’s God!" So they followed him wherever he went and when he bumped into things they began to bump into things, too. Finally he came to a concrete highway and he started up the middle of it and all the other creatures followed him. Presently a hawk, who was acting as outrider, observed a truck coming toward them at fifty miles an hour, and he reported to the secretary bird and the secretary bird reported to the owl. "There’s danger ahead," said the secretary bird. "To wit?" said the owl. The secretary bird told him. "Aren’t you afraid?" he asked. "Who?" said the owl calmly, for he could not see the truck. "He’s God!" cried all the creatures again, and they were still crying "He’s God" when the truck hit them and ran them down. Some of the animals were merely injured, but most of them, including the owl, were killed.
Moral: You can fool too many of the people too much of the time.


lunes, 2 de julio de 2012

Triunfo Arciniegas / O


Triunfo Arciniegas

O
Los pasajeros dormidos con la boca abierta: las moscas entran y salen sin permiso.



Triunfo Arciniegas
Noticias de la niebla
Ediciones Gato Negro