lunes, 28 de febrero de 2011

Jaime Echeverri / Sarajevo

Fotografía de Karina Marandjian
Jaime Echeverri
BIOGRAFÍA
SARAJEVO

Los amantes se separan, deshacen el nudo que ataba su desnudez y se levantan con la sensación de los gestos perdidos. Ella, a un lado de la cama, y él, al otro, se visten a ritmo disparejo. Los ojos vacios y la mirada hueca. Afuera truenan las armas. Las explosiones levantan nubes de polvo y ceniza, la ciudad se cubre con su capa de hollín. La miseria se reproduce en cada rostro. Ellos, con lentitud, terminan de vestirse y aprestan a salir. Un combate acaba y otro empieza.


 

domingo, 27 de febrero de 2011

Esteban Dublín / Ciudad viuda


Fotografía de Erik Johansson

Esteban Dublín
CIUDAD VIUDA

Lo que le digo, sumercé, en este pueblo sólo hay viudas. Tremendo, claro, porque sí, una puede que sea mujer correcta, que le guarde luto al marido, pero no hay cuerpo que aguante semejante sequía. Mercedes cumplió el mes pasado veintiocho años sin hombre. Amelia llegó a los dieciocho. Aunque bueno, a la viuda de López le ganó la gana a los ocho años. Se fue pa’ otro pueblo y por ahí supe que conoció macho. Bendita ella. ¿Qué dice, perdón? Ah, sí, eso pasa a cada rato. Aquí no llueve agua, sino maridos. Pero no duran, sumercé. Con esa fuerza con la que caen, se vuelven pedazos. Vea ahí no más un bracito. ¡Comadre, la escoba!




jueves, 24 de febrero de 2011

Jairo Aníbal Niño / Fundición y forja


Jairo Aníbal Niño
FUNDICIÓN Y FORJA

Todo se imaginó Superman, menos que caería derrotado en aquella playa caliente y que su cuerpo fundido, serviría después para hacer tres docenas de tornillos de acero, de regular calidad.




miércoles, 23 de febrero de 2011

Ea Pozoblock / Los obours


Ea Pozoblock

LOS OBOURS


Los Obours viven en las orillas de los pueblos pequeños, en casas deshabitadas y polvorientas. Heredan de sus padres el oficio de vampiro y el gusto por la alimentación sanguínea; de sus madres, la carne esponjosa y la habilidad de no provocar sombras. Es un vampiro sociable que busca el ardor de los hombres para alumbrarlos; en semana santa suelen pasar una temporada de cuarenta días en el infierno de donde emergen purificados y listos para confundirse entre los hombres y vivir de manera honesta. Si se les sorprende dormidos, se les puede encerrar en una botella con ayuda de un hechicero.






martes, 22 de febrero de 2011

Felisberto Hernández / Los teósofos


Felisberto Hernández
LOS TEÓSOFOS
Los teósofos juegan al gallo ciego y si abrazan el tronco de un árbol, dicen que es el talle de una joven, y si les sacan el pañuelo de los ojos, dicen que la joven se convirtió en árbol, y si les muestran la joven, dicen que es la reencarnación, y si la joven dice que no, dicen que es falta de fe.

lunes, 21 de febrero de 2011

Jacques Sternberg / El castigo

Ilustración de Ingrid Baars

Jacques Sternberg
EL CASTIGO
Aquí los delitos son muchos pero el castigo es único, siempre idéntico. Se coloca al condenado ante el túnel interminable, entre los rieles de una vía férrea. A partir de ese momento el condenado sabe lo que le espera. Huye, porque no tiene más que esa oportunidad. Alucinación porque el túnel no tiene fin. El condenado corre hasta perder el aliento y después la vida. Sin embargo, se puede afirmar que nunca tren alguno fue lanzado por esa vía.

domingo, 20 de febrero de 2011

Jorge Campo / La travesura

Fotografía de Erik Johansson
Jorge Campo
LA TRAVESURA

Escondido en el callejón, saca del bolsillo una piedra y su cauchera. Con un ritual estratégico coloca una dentro de otra, dejándola lista para disparar, mira a la derecha, a la izquierda, hacia arriba y zuas.
         Minutos después llora en la falda de su madre porque el cielo se cae a pedazos.

sábado, 19 de febrero de 2011

Antonio Villanueva / Encarrerado

Ilustración de Megan Duncanson
 Antonio Villanueva
ENCARRERADO

Entró en la cantina. Salió de pleito. Entró el cuchillo. Salió la sangre. Entraron los ambulantes. Salió cadáver. Entró al panteón. Salió el llanto.


viernes, 18 de febrero de 2011

Milan Kundera / Un amor muy físico


Milan Kundera
UN AMOR MUY FÍSICO

Un lord inglés le dice a su mujer después de la noche de bodas: “Lady, espero que haya quedado usted embarazada. No me gustaría tener que repetir por segunda vez esos movimientos tan ridículos”.


Milan Kundera / Un amor muy físico
Milan Kundera / Coche fúnebre

Milan Kundera / La piscina




miércoles, 16 de febrero de 2011

Marco Denevi / Dulcinea del Toboso

Fotografía de Anja Millen
Marco Denevi
DULCINEA DEL TOBOSO
Vivía en El Toboso una moza llamada Aldonza Lorenzo, hija de Lorenzo Corchuelo y de Francisca Nogales. Como hubiese leído novelas de caballería, porque era muy alfabeta, acabó perdiendo la razón. Se hacía llamar Dulcinea del Toboso, mandaba que en su presencia las gentes se arrodillasen y le besaran la mano, se creía joven y hermosa pero tenía treinta años y pozos de viruelas en la cara. Se inventó un galán a quien dio el nombre de don Quijote de la Mancha. Decía que don Quijote había partido hacia lejanos reinos en busca de lances y aventuras, al modo de Amadís de Gaula y de Tirante el Blanco, para hacer méritos antes de casarse con ella. Se pasaba todo el día asomada a la ventana aguardando el regreso de su enamorado. Un hidalgo de los alrededores, un tal Alonso Quijano, que a pesar de las viruelas estaba prendado de Aldonza, ideó hacerse pasar por don Quijote. Vistió una vieja armadura, montó en su rocín y salió a los caminos a repetir las hazañas del imaginario don Quijote. Cuando, confiando en su ardid, fue al Toboso y se presentó delante de Dulcinea, Aldonza Lorenzo había muerto.




martes, 15 de febrero de 2011

Juan Romagnoli / El niño y el mar

El niño y la mar
Cartagena de Indias, 28 de enero de 2008
Fotografía de Triunfo Arciniegas

Juan Romagnoli
EL NIÑO Y EL MAR
Versión de Triunfo Arciniegas
Cada mañana el niño cava un pozo en la arena de la playa. Antes del mediodía, con suma paciencia y presteza, comienza a acarrear agua desde el mar hasta el pozo en su balde de juguete. Hacia el atardecer, cuando su madre insiste en que deben marcharse, el niño se despide de la pálida luna con la  promesa de vaciar todo el océano algún día. El agua se filtra por el fondo de arena del pozo. Antes del anochecer vuelve a subir la marea.

lunes, 14 de febrero de 2011

Cecilia Magaña Chávez / Milagritos

Fotografía de Flor Garduño

Cecilia Magaña Chávez
MILAGRITOS

El polvo de la callejuela se le subía a la nariz, haciéndole cosquillas; seguía corriendo, apretando el bulto.
Dio vuelta en la esquina. Sus zapatos chocaron con el empedrado de bajadita, casi resbalando por el impulso que llevaba.
Ya veía el kiosco, y más allá, la iglesia.
Aligeró el paso, miró a un lado y al otro de la plaza.
Comprobando no hubiera nadie que la reconociera en su actividad nocturna.
Vino a su mente el recuerdo de los ojos del padre Ramiro, clavados sobre ella durante la misa de seis…
Era joven… pero no tonto; la había estado observando todo el sermón.
El corazón de dieciséis años de Margarita se aceleró, al encontrar el portón de la sacristía abierto para ella.
La sangre se le bajó a los tobillos…
Ahí estaba él, aguardándola con una sonrisa sospechosa.
Detrás del padre estaba el San Antonio; quien consigue novios a jovencitas y solteronas.
—Él y yo te estábamos esperando… —dijo el sacerdote refiriéndose al santo de brazos vacíos, extendiendo la mano hacia ella.
Margarita, temblorosa, le entregó el bultito que cargaba contra su pecho.

domingo, 13 de febrero de 2011

Domingo F. Sarmiento / Caracas 1868

Fotografía de Ingrid Baars
 Domingo F. Sarmiento
CARACAS 1868

En cuatro días de combate murieron dos mil generales y algunos soldados.
 

jueves, 10 de febrero de 2011

Eudora Welty / Estilo

René Magritte
Eudora Welty
ESTILO

Monsieur Boule introdujo elegantísima daga en el costado izquierdo de Mademoiselle y se distanció con serena urgencia.


miércoles, 9 de febrero de 2011

martes, 8 de febrero de 2011

Enrique Anderson Imbert / La montaña

Heaven Express
Fotografía de Erik Johannson
Enrique Anderson Imbert
LA MONTAÑA

El niño empezó a treparse por el corpachón de su padre, que estaba amodorrado en la butaca, en medio de la gran siesta, en medio del gran patio. Al sentirlo, el padre, sin abrir los ojos y sotorriéndose, se puso todo duro para ofrecer al juego del hijo una solidez de montaña. Y el niño lo fue escalando: se apoyaba en las estribaciones de las piernas, en el talud del pecho, en los brazos, en los hombros, inmóviles como rocas. Cuando llegó a la cima nevada de la cabeza, el niño no vio a nadie.
—¡Papá, papá! —llamó a punto de llorar.
Un viento frío soplaba allá en lo alto, y el niño, hundido en la nieve, quería caminar y no podía.
—¡Papá, papá!
El niño se echó a llorar, solo sobre el desolado pico.




domingo, 6 de febrero de 2011

Lowell Thomas / Sin sombra de duda

Lowell Thomas
SIN SOMBRA DE DUDA

Durante el crudísimo invierno de hace seis años, un campesino vio un cuervo que aleteaba en lo alto, como si quisiera volar lejos, pero no avanzaba.
         La curiosidad del hombre creció cuando, al amanecer, el cuervo seguía batiendo el aire inútilmente. Al tercer día, seguía en las mismas.
         El campesino consultó a un veterinario y también a un socio del Club de Exagerados, quienes le dieron una explicación convincente: el tiempo había enfriado tanto que la sombra del cuervo quedó congelada.
         Cuando llegó el deshielo, el cuervo siguió su viaje.

sábado, 5 de febrero de 2011

Harold Kremer / Fotografía

La elegancia del sombrero
Alcaparral, 2006
Fotografía de Triunfo Arciniegas

Harold Kremer
BIOGRAFÍA
FOTOGRAFÍA (1925)

La primera imagen es una fotografía. Aliza me tiene entre sus brazos y papá, frente a nosotros, está escondido bajo una tela negra y un trípode: mis ojos lo anhelan; quiero bajar e ir a buscarlo, pero Aliza me retiene fuertemente. Comienzo a llorar hasta que papá reaparece y me toma entre sus brazos. Ahora es Aliza. Papá le da algunas explicaciones mientras limpia mis lágrimas con su pañuelo y me peina suavemente con la mano. Luego señala la cámara y dice: “Nada va a pasar. Busca a Aliza y quédate quieto.” De repente el flash se incendia y comienzo otra vez a llorar. Aliza cree que nos ha quemado. Mis ojos se llenan de luces. Papá, todavía cargándome, se acerca a la cámara y dice: “Hay que tomar otra.” Aliza pega un grito y retrocede hasta la cocina. Miro a papá y ya no es papá: es una luz. Desde ese momento las cosas dejaron de ser cosas y se convirtieron en luces. Mis ojos no volvieron a ver a papá. Y tampoco a Aliza.


Harold Kremer
Rumor de mar
Bogotá, Carlos Valencia Editores, 1989

viernes, 4 de febrero de 2011

Ana María Shua / Arriad el foque


Ana María Shua
¡ARRIAD EL FOQUE!

¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados.
Si no encontramos pronto un diccionario, nos vamos a pique sin remedio.

California Red Tide
San Mateo Coast
Fotografía de Diana Varner

SHIPWRECK
Translated from Spanish by Steven Stewart

Lower the jib! orders the captain. Lower the jib! repeats the first mate. Luff starboard! shouts the captain. Luff starboard! repeats the first mate. Careful with the bowsprit! shouts the captain. The bowsprit! repeats the first mate. Take down the mizzenmast! shouts the captain. The mizzenmast! repeats the first mate. Meanwhile, the storm's getting worse and we sailors are running around the deck confused. If we can't find a dictionary soon, we're going to wreck for sure.


Microfiction
Bison Books, University of Nebraska Press, 2010


jueves, 3 de febrero de 2011

Juan Manuel Valero / Fiesta sorpresa


Caballero
Valparaíso, Chile, 2005
Fotografía de Triunfo Arciniegas

Juan Manuel Valero
FIESTA SORPRESA

Ayer mi casa era una fiesta. Mis papás invitaron a todo mundo: llegaron parientes, amigos y vecinos, todos muy bien disfrazados. Hubo abrazos, café y coca colas. Mi tía Lola recitó algunos versos de Horacio Quiroga, una prima lejana fingió un desmayo, yo estrené pantalón largo y nadie me mandó a la cama temprano. Todo, gracias a la muerte repentina de mi hermanita.

Tomado de El Cuento No. 116, octubre-diciembre 1990.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Hemingway / El revólver



Hemingway con la mirada perdida de su última época,
la botella de vino y uno de sus amados gatos.


Ernest Hemingway
BIOGRAFÍA

EL REVÓLVER

Varios años después, en época de Navidad, recibí un paquete de mi madre. Contenía el revólver con el que mi padre se había matado. Había una tarjeta en la que mi madre decía que pensaba que me gustaría tenerlo. No supe si era un presagio o una profecía.


Mi madre y el revólver

martes, 1 de febrero de 2011

Virgilio Piñera / En el insomnio




Virgilio Piñera
BIOGRAFÍA
EN EL INSOMNIO

El hombre se acuesta temprano. No puede conciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en la cama. Se enreda entre las sábanas. Enciende un cigarro. Lee un poco. Vuelve a apagar la luz. Pero no puede dormirse. A las tres de la madrugada se levanta. Despierta al amigo de al lado y le confía que no puede dormir. Le pide consejo. El amigo le aconseja que haga un pequeño paseo a fin de cansarse un poco. Que en seguida tome una taza de tilo y que apague la luz. Hace todo esto pero no logra dormir. Se vuelve a levantar. Esta vez acude al médico. Como siempre sucede, el médico habla mucho pero el hombre no se duerme. A las seis de la mañana carga un revólver y se levanta la tapa de los sesos. El hombre está muerto pero no ha podido quedarse dormido. El insomnio es una cosa muy persistente.

1956.



INSOMNIA
by Virgilio Piñera
Translated by Daniel W. Koon

The man goes to bed early. He cannot sleep. Naturally he tosses and turns in bed. He gets tangled up in the sheets. He lights a cigarette. He reads a little. He turns out the light again. But he cannot sleep. At three in the morning he gets up. He wakes his friend by his side and confides in him that he cannot sleep. He asks for advice. The friend suggests he take a short walk to tire himself out a little. That he then drink a cup of linden tea and turn out the light. He does all these things but he still cannot manage to fall asleep. He gets up once more. This time he goes to the doctor. As usual, the doctor has a lot to say, but the man does not fall asleep. At six in the morning he loads his revolver and lifts it to his forehead. The man is dead but he still has not been able to doze off. Insomnia is a very persistent condition.

1956